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+15 Poemas aztecas más emblemáticos

Poemas Aztecas
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Poemas aztecas traducidos al español y con significado. La antigua civilización de los aztecas dejó para la posteridad un extenso y rico legado antropológico, cultural, arquitectónico y científico que actualmente constituye un símbolo de orgullo e identidad para la población mexicana.

Esta se convierte en un punto de referencia para los historiadores sobre la convivencia de estos pueblos mucho antes de la Conquista.

Entre tantas contribuciones que hasta el día de hoy sobreviven, destaca la poesía, o como ellos lo llamaban ‘‘cuicatl».

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Que presentaban una carga espiritual poderosa, desarrollaban temáticas profundas como la vida y la muerte, así como eventos de su vida cotidiana que además eran acompañados por danzas y cantos.

Poemas aztecas que perduran en la historia

En escribirte, presentamos para ti una colección de los poemas aztecas más simbólicos y distintivos te ofrecerán una visión más amplia del modo de su modo de vida y pensamiento de este imperio.

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15. Amo el canto del zenzontle (Nezahualcóyotl)

Además de monarca, Nezahualcóyotl se desarrolló como poeta, en ellos, meditaba sobre la vida y las cosas que lo rodeaban.

Amo el canto del zenzontle,
pájaro de las cuatrocientas voces.
Amo el color del jade,
y el enervante perfume de las flores,
pero amo más a mi hermano,
el hombre.

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14. Nezahualpilli durante la guerra con huexotzinco

Este poema azteca constituye el único que se mantiene de Nezahualpilli, hijo de Nezahualcóyotl, quien también ejerció como gobernante:

Estoy embriagado,
está embriagado mi corazón:
Se yergue la aurora,
ya canta el ave zacuán
sobre el rayado de escudos,
sobre el ave zacuán,
sobre el rayado de escudos,
sobre el rayado de dardos.

Alégrate tú, Tlacatehuepan,
tú, nuestro vecino, cabeza rapada,
como cuexteca de cabeza rapada.
Embriagado con licor de aguas floridas,
allá en la orilla del agua de los pájaros,
cabeza rapada.

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13. Cantos de Cacamatzin

Uno de los temas recurrentes en los poemas de Cacamatzin (quien fuera rey de Texcoco) eran las hazañas de guerra y la paz:

Amigos nuestros,
escuchadlo:
que nadie viva con presunción de realiza.
El furor, las disputas
sean olvidadas,
desaparezcan
en buena hora sobre la tierra.
También a mí solo,
hace poco me decían,
los que están en juego de pelota,
decían, murmuraban:
¿Es posible obrar humanamente?
¿Es posible actuar con discreción?
Yo sólo me conozco a mí mismo.
Todos decían eso,
pero nadie dice la verdad en la tierra.

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12. Canto de Axayácatl, Señor de México

Este poema azteca tomo como tema central la muerte y el sufrimiento que viene con ella. Estas temáticas eran las principales del guerrero Axayácatl:

Ha bajado aquí a la tierra la muerte florida,
se acerca ya aquí,
en la Región del color rojo la inventaron
quienes antes estuvieron con nosotros.
Va elevándose el llanto,
hacia allá son impelidas las gentes en el interior del cielo hay cantos tristes,
con ellos va uno a la región donde de algún modo se existe.
Eras festejado, divinas palabras hiciste,
a pesar de ello has muerto.

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El que tiene compasión de los hombres,
hace torcida invención.
Tú así lo hiciste.
¿Acaso no habló así un hombre?
El que persiste, llega a cansarse.
A nadie más forjará el Dador de la vida.
¡Día de llanto, día de lágrimas!
Tu corazón está triste.
¿Por segunda vez habrán de venir los señores?
Sólo recuerdo a Itzcóatl, por ello la tristeza invade a mi corazón.
¿Es que ya estaba cansado, venció acaso la fatiga al Dueño de la casa, al Dador de la vida?
A nadie hace él resistente sobre la tierra.
¿A dónde tendremos que ir?
Por ello la tristeza invade mi corazón.

11. Poema a Axayacatl (Macuilxochitzin)

Poco se conoce de esta poetisa azteca, pero sus poemas se basaban mayormente en contar historias sobre las luchas y batallas en aquel entonces:

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Los escudos de madera se sostienen en las manos,
en el lugar del peligro,
en donde se hacen cautivos,
en medio de la pelea,
en el campo de combate.

Quieren ser iguales nuestros cantos,
quieren ser iguales nuestras flores,
hemos barrido cabezas para dar placer
al que da la vida.

La flor de la espada de madera en tu mano está,
oh Axayacatl y con ella echa brotes
la florida sangre divina, la florida hoguera,
y con eso se van embriagando los que van con nosotros.

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10. En la soledad yo canto (Tlaltecatzin)

Este poema azteca de Tlaltecatzin puede enterderse como una entrega a los placeres terrenales:

 

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En la soledad yo canto
a aquel que es mi Dios
En el lugar de la luz y el calor,
en el lugar del mando,
el florido cacao está espumoso,
la bebida que con flores embriaga.
Yo tengo anhelo,
lo saborea mi corazón,
se embriaga mi corazón,
en verdad mi corazón lo sabe:
¡Ave roja de cuello de hule!,
fresca y ardorosa,
luces tu guirnalda de flores.
¡Oh madre!
Dulce, sabrosa mujer,
preciosa flor de maíz tostado,
sólo te prestas,
serás abandonada,
tendrás que irte,
quedarás descarnada.

Poemas aztecas cortos de Nezahualcóyotl

Nezahualcóyotl fue un estratega, gobernante y poeta que estuvo a cargo de la ciudad Texcoco del México antiguo.

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Como dirigente de esa entidad, hizo énfasis en enaltecer la cultura y el urbanismo. Como pensador, expuso una teoría filosófica sobre su visión propia de la vida, llamándola »flor y canto».

10. No acabarán mis flores

Nezahualcóyotl solía reflexionar mucho sobre la vida y la muerte, sinedo este poema una prueba de ello, sobre la posteridad de su legado:

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No acabarán mis flores,
No cesarán mis cantos.
Yo cantor los elevo,
Se reparten, se esparcen.
Aun cuando las flores
Se marchitan y amarillecen,
Serán llevadas allá,
Al interior de la casa
Del ave de plumas de oro.

9. Pensamiento

En esta ocasión, medita sobre la existencia humana en la tierra, sobre su perduración, que, a su parecer, es efímera:

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¿Es que en verdad se vive aquí en la tierra?
¡No para siempre aquí!
Un momento en la tierra,
si es de jade se hace astillas,
si es de oro se destruye,
si es plumaje de ketzalli se rasga,
¡No para siempre aquí!
Un momento en la tierra.

8. Recuerdo que Dejo

Nezahualcóyotl en este poema tantea la posibilidad de dejar un legado que transcienda el tiempo y las generaciones, una marca que perdure:

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¿Con qué he de irme?
¿Nada dejaré en pos de mi sobre la tierra?
¿Cómo ha de actuar mi corazón?
¿Acaso en vano venimos a vivir,
a brotar sobre la tierra?
Dejemos al menos flores
Dejemos al menos cantos.

7. Solamente Él

En este poema azteca, expresa la inmensa y vasta sabiduría de una deidad, comparada con la mínima que él posee como un ser humano corriente y mortal:

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Solamente él,
El Dador de la Vida.
Vana sabiduría tenía yo,
¿Acaso alguien no lo sabía?
¿Acaso alguien?
No tenía yo contento al lado de la gente.

Realidades preciosas hacer llover,
De ti proviene tu felicidad,
¡Dador de la vida!
Olorosas flores, flores preciosas,
Con ansia yo las deseaba,
Vana sabiduría tenía yo…

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6. Comprende mi Corazón

Este sencillo y corto pero poderoso poema azteca, contempla la posibilidad del entendimiento de Nezahualcóyotl sobre la vida misma y la felicidad que eso significa:

Por fin lo comprende mi corazón:
Escucho un canto,
Contemplo una flor:
¡Ojalá no se marchiten!

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5. ¿A dónde iremos?

De nuevo toca la temática de la muerte, pero esta vez no como motivo de sufrimiento como un destino inevitable, un proceso que debemos aceptar:

¿ A dónde iremos
donde la muerte no existe?
Mas, ¿por esto viviré llorando?
Que tu corazón se enderece:

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Aquí nadie vivirá por siempre.
Aun los príncipes a morir vinieron,
Los bultos funerarios se queman.
Que tu corazón se enderece:
Aquí nadie vivirá para siempre.

4. Estoy Embriagado

En estado de embriaguez Nezahualcóyotl reflexiona de nuevo sobre la muerte y la vida eterna, la capacidad de existir más allá de lo físico:

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Estoy embriagado, lloro, me aflijo,
Pienso, digo,
En mi interior lo encuentro:
Si yo nunca muriera,
Si nunca desapareciera.
Allá donde no hay muerte,
Allá donde ella es conquista,
Que allá vaya yo…
Si yo nunca muriera,
Si yo nunca desapareciera.

3. Yo lo Pregunto

Nada perdura, todo cesa, todo acaba, todo deja de existir en el plano terrenal, todo posee un inicio y un final, así lo plantea Nezahualcóyotl en este poema:

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Yo Nezahualcóyotl lo pregunto:
¿Acaso de veras se vive con raíz en la tierra?
Nada es para siempre en la tierra:
Sólo un poco aquí.
Aunque sea de jade se quiebra,
Aunque sea de oro se rompe,
Aunque sea plumaje de quetzal se desgarra.
No para siempre en la tierra:
Sólo un poco aquí.

2. Soy Rico

En este texto, Nezahualcóyotl presume sobre sus adquisiciones, sus pertenencias, al ser un importante gobernante:

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Soy rico,
Yo, el señor Nezahualcóyotl.
Reúno el collar,
Los anchos plumajes de quetzal,
Por experiencia conozco los jades,
¡son los príncipes amigos!
Me fijo en sus rostros,
Por todas partes águilas y tigres,
Por experiencia conozco los jades,
Las ajorcas preciosas…

1. Percibo lo Secreto…

En estas líneas, el poeta refleja la mortalidad como un conocimiento, sabe y tiene la certeza de que el ciclo de vida de cada ser llegará a su final, además emplea las metáforas para expresar este conclusión definitiva:

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Percibo lo secreto, lo oculto:
¡Oh vosotros señores!
Así somos, somos mortales,
De cuatro en cuatro nosotros los hombres,
Todos habremos de irnos,
Todos habremos de morir en la tierra…

Nadie en jade,
Nadie en oro se convertirá:
En la tierra quedará guardado
Todos nos iremos
Allá, de igual modo.
Nadie quedará,
Conjuntamente habrá que perecer,
Nosotros iremos así a su casa.

Como una pintura
Nos iremos borrando.
Como una flor,
Nos iremos secando
Aquí sobre la tierra.
Como vestidura de plumaje de ave zacuán,
De la preciosa ave de cuello de hule,
Nos iremos acabando
Nos vamos a su casa.

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Se acercó aquí
Hace giros la tristeza
De los que en su interior viven…
Meditadlo, señores,
Águilas y tigres,
Aunque fuerais de jade,
Aunque allá iréis,
Al lugar de los descarnados…
Tendremos que desaparecer
Nadie habrá de quedar.

Además de la poesía, los aztecas también crearon cantos dirigidos a deidades, llamados teocuícatl y otros a los guerreros y luchadores, denominados yaocuícatl.

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A pesar de que mucho repertorio literario y poético fue destruido con la llegada de los conquistadores.

Algunos lograron sobrevivir al paso del tiempo y de las generaciones a través del canto oral o mediante misioneros, convirtiéndose en un valioso material que nos permite transportarnos a esa época.

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