Escritos de amor para expresar lo que sientes

50 años hace

¿Quieres conocer algunos de los mejores escritos de amor? El amor es una emoción sobre la cual autores y poetas escriben e inspiran algunas de sus obras. Y cómo no, cuando este sentimiento arropa las más grandes pasiones.

Nathaniel Hawthorne, Oscar Wilde, incluso Ernest Hemingway han dedicado hermosas palabras a las personas que más quieren. Estos escritos emocionan y enternecen el corazón hasta de los lectores más duros.

Pero no todos estos hermosos escritos son los adecuados si lo que quieres es dirigirte a tu pareja. A veces, es preferible y mucho más romántico si el escrito lo redactas tú, desde el fondo de tu corazón.

A continuación te presentamos algunos consejos para hacer una carta memorable para tu ser amado, así como algunos de los mejores escritos de amor cortos para que te inspires.

¿Cómo hacer un escrito de amor para mi novio?

¿Cuántas veces has dado por sentado el que tu novio sabe que lo quieres? Muchas personas lo hacen luego de un par de meses de noviazgo. El “te quiero” o “te amo” es omitido puesto que la atención se dirige a otras acciones.

Muchos consideran que es lógico pensar que existe amor de por medio, puesto que si no fuera el caso, la relación ya estaría rota. No obstante, es importante hacer constar estos sentimientos de vez en cuando, no sólo actuar en base a ello.

Para que le recuerdes a tu novio cuanto realmente lo quieres, te traemos algunos consejos para que le dediques un bonito escrito de amor. También te presentaremos algunos ejemplos para que disfrutes.

Escritos de amor perfectos para tu pareja

1. Que no te de vergüenza

No debe darte miedo o vergüenza la idea de escribir una bonita carta para tu novio. En ella volcarás todos tus sentimientos y emociones de la manera más honesta. Esto puede parecer un salto al vacío, pero en realidad sólo consiste en fe.

Para que una relación perdure en el tiempo hace falta confianza y sinceridad. Muchas veces deberás dar ese paso adelante si saber realmente con lo que te encontrarás. Hace falta mucho valor.

En este escrito debes encontrar la forma de expresar todo lo que llevas dentro de una manera clara. Si no eres una persona que disfrutes de las cursilerías, está bien. No intentes escribir algo que no se parezca a ti.

2. Elige el formato apropiado

No es lo mismo escribir la carta a ordenador que hacerlo a mano. En este último caso, debes cuidar tu caligrafía para que tu pareja entienda lo que le quieres decir, pero también para que el aspecto de tu carta sea bonito y presentable.

El formato de las cartas tiende a ser: primero un saludo, unos párrafos cortos y una despedida. En cuanto a la longitud, es libre. Escribe todo lo que necesitas, pero no te enredes demasiado en los detalles o acabarás aburriendo a tu pareja.

3. Comienza con un buen saludo

Lo primero que va a leer tu novio cuando tenga la carta entre sus manos es el saludo, por lo tanto, debes buscar las palabras justas para llegar a su corazón desde la primera línea.

Puedes ser un poco más formal y decirle ‘querido’, o utilizar un apodo cursi y cariñoso con el que os llamáis en la intimidad.

Una vez más, sé tú misma. No tienes que escribir un saludo excesivamente romántico si sientes que sería algo falso. Él está contigo por cómo eres, así que si no gustas de demasiados romanticismos, no debes fingirlos.

4. Consigue un final redondo

Puedes haber escrito las palabras más bonitas y encantadoras a lo largo de tu carta, pero si no tiene un buen final, de poco servirán.

Dale vueltas, piénsatelo, puedes acabar por describir los sentimientos más intensos a modo de conclusión. Recuerda que esta última parte será la que recuerde tu pareja con mayor detalle cuando en el futuro piense en tu carta.

5. Presta atención a los detalles

En una carta de amor, los pequeños detalles cuentan. Por eso, a tu novio le gustará que le dibujes un pequeño corazoncito, que rocíes la carta con tu perfume… Debes hacer algo que la diferencie del resto, que tu novio la vea y piense exclusivamente en ti.

6. Ejemplo: Carta de amor para una relación que está empezando

¡Hola!

Te conozco desde hace mucho menos tiempo del que me gustaría pero, aun así, ya has conseguido ilusionarme.

Puede que en realidad no haya nada que nos una, más allá de unas risas compartidas y unas citas improvisadas. Pero has logrado que tenga muchas ganas de volver a verte.

Tengo que admitir que cada vez que vibra el móvil, lo busco rápidamente para comprobar si es un mensaje tuyo. No puedo evitar que se me escape una sonrisita cuando veo tu nombre entre las notificaciones.

A veces, incluso, se me hace un pequeño nudo en la garganta. Como una tonta, me espero un poco para que no pienses que he estado demasiado pendiente de ti. No me preguntes por qué lo hago, porque ni yo lo comprendo.

Lo único que tengo muy claro es que estoy deseando que llegue nuestra próxima cita. Tengo muchas ganas de ver cómo evoluciona esto que nos une.

Aún no tengo muy claro en qué dirección lo va a hacer, pero me gusta imaginar dónde estaremos dentro de unos meses. Puedes llamarme ilusa, incluso puedes acusarme de intentar ir demasiado rápido, pero nos veo de la mano pasado un tiempo.

Tengo una mochila vacía que tengo muchas ganas de llenar de momentos contigo. No necesito inmortalizar nuestras escapadas, no quiero selfies, no quiero compartirlo en las redes sociales. Quiero vivir a tu lado.

¿Te apuntas a mi plan? Sin presiones y sin agobios, pero con muchas ganas de disfrutar. Te invito a pasarlo bien a mi lado.

7. Ejemplo: Carta de amor sincera para mi novio

Hola amor,

Te escribo en esta carta lo que quiero decirte desde hace tiempo. Quiero decírtelo pero no puedo hacerlo frente a frente porque me enredo en tu mirada, me distraigo con tus labios y me envuelvo en tu sonrisa. Y entonces se me olvida decírtelo.

Pero quiero hacerlo porque debes saberlo. Debes saber que soy tan feliz contigo porque me haces reír, porque me haces temblar, porque me haces soñar.

Soy tan feliz contigo porque cada día noto tu respeto, tu aceptación de mis manías y de mis pasiones y porque no intentas cambiarme.

Soy tan feliz contigo porque a tu lado siento, por fin, que formo parte del mundo, por tu forma de minimizar los problemas, por la complicidad que hemos creado y porque contigo ha empezado a cobrar sentido el “para siempre”.

Pero sobre todo soy tan feliz en tu abrazo. Y sabes que no soy la mejor expresando mis sentimientos, así que voy a intentar decírtelo de la única forma que sé.

Sin licencias poéticas, sin metáforas y sin versos con rima, así, cruda y brutalmente te quiero. Y así es como tengo que decírtelo. Eres el hombre de mi vida. Y podría escribirlo en mayúsculas porque tengo la certeza de que es así.

Por tu forma de colorear mi vida, por la energía que me das, por las risas compartidas y por los secretos desvelados, por todo eso eres especial.

Y por todo eso y por más te admiro, porque eres grande y generoso y porque me has enseñado a amar. No es sólo amor, también te adoro.

Por siempre, amor.

Escritos de amor cortos de autores famosos

Muchos autores conocidos han redactado hermosas cartas a sus enamorados. Hemingway, Flaubert, Wilde y Hawthorne son sólo algunos de ellos. A continuación te presentamos algunos de los mejores escritos de amor cortos de la literatura universal.

Escritos de amor de autores de la literatura universal

1. Escrito de amor de Gustave Flaubert

La próxima vez que te vea te cubriré con amor, con caricias, con éxtasis. Te atiborraré con todas las alegrías de la carne, de tal forma que te desmayes y mueras.

Quiero que te sientas maravillada conmigo, y que te confieses a ti misma que ni siquiera habías soñado con ser transportada de esa manera.

Cuando seas vieja, quiero que recuerdes esas pocas horas, quiero que tus huesos secos tiemblen de alegría cuando pienses en ellas.

2. Escrito de amor de Oscar Wilde

Mi niño,

Tu soneto es encantador, y es una maravilla que esos labios tuyos, rojos como pétalos de rosa, estén hechos tanto para la locura de la música y las canciones como para la locura de besar. Tu delgada alma dorada camina en el medio de la pasión y la poesía.

Sé que Jacinto, a quien Apolo amaba con tanta locura, era tú en los tiempos de Grecia. ¿Por qué estás solo en Londres, y cuándo vas a Salisbury?

Ve allá a enfriar tus manos en el Crepúsculo gris de las cosas góticas, y ven aquí cuando quieras. Es un lugar encantador en el que solo faltas tú; pero ve a Salisbury primero.

Siempre, con imperecedero amor, tuyo.

3. Escrito de amor de Ernest Hemingway

Mi querido pepinillo,

Salgo en el barco con Paxthe, Don Andrés y Gregorio y estoy afuera todo el día. Luego regreso con la certeza de que habrá una carta o varias. Y tal vez las haya. Si no hay, estaré triste y esperaré hasta la mañana siguiente. Pensaré que no habrá nada hasta la noche.

Escríbeme pepinillo, si fuera un trabajo que tienes que hacer lo harías. Es muy duro estar aquí sin ti y lo estoy haciendo pero te extraño tanto que podría morir.

Si algo te pasara moriría de la misma forma que un animal muere en el zoológico si algo le pasa a su pareja.

Mucho amor, mí querida Mary. Debes saber que no estoy siendo impaciente, estoy simplemente desesperado”.

4. Escrito de amor de Nathaniel Hawthorne

Mi querida,

Me gustaría tener el don de hacer rimas, porque a mi parecer hay poesía en mi cabeza y en mi corazón desde que estoy enamorado de ti.

Tú eres un poema. ¿De qué tipo? ¿Épico? Que se apiaden de mí, ¡no! ¿Un soneto? No; porque es demasiado elaborado y artificial.

Tú eres una especie de balada dulce, simple, alegre y patética, cuya naturaleza es el canto, a veces con lágrimas y otras con sonrisas, y en ocasiones con una mezcla de sonrisas y lágrimas.

5. Escrito de amor de James Joyce

Tú eres mi amor. Me tiene completamente en tu poder. Sé y siento que si en el futuro escribo algo bueno y noble debo hacerlo solo oyendo las puertas de tu corazón.

Me gustaría que mi vida transcurriera a tu lado, hasta que nos convirtamos en un mismo ser que morirá cuando llegue el momento.

6. Escrito de amor de Lewis Carroll

Mi queridísima Gertrude:

Te sentirás apenada, y sorprendida, y desconcertada, de oír la extraña enfermedad que me aqueja desde que te fuiste.

Llamé al doctor y le dije “Deme medicina, pues estoy cansado”. Él me respondió: “¡Tonterías! Usted no quiere medicina: ¡vaya a la cama!”. A lo que le repliqué: “No, no es el tipo de cansancio que quiere cama. Estoy cansado en la cara”.

Él me dijo: “Cree que sean los labios”. “Por supuesto –dije–. ¡Eso es exactamente lo que tengo!”. Me miró con gravedad y dijo: “Creo que usted ha estado dando demasiados besos. “Bueno –dije–, sí le di un beso a una amiga mía”.

“Piense otra vez –me dijo–; ¿está seguro que fue solo uno?”. Lo pensé otra vez y dije: “Tal vez fueron once”.  Así que el doctor dijo: “No le debe dar más hasta que sus labios descansen”. “Pero qué se supone que haga –dije–, porque mire, le debo 182 más”.

Me miró con tanta gravedad que las lágrimas se le escurrieron por las mejillas y dijo: “Podría enviarlos en una caja”.

Entonces me acordé de una pequeña caja que alguna vez compré en Dover, y pensé regalársela a una niña o a otra. Así que los empaqué todos con mucho cuidado. Cuéntame si llegan a salvo o si se pierde alguno en el camino.

7. Escrito de amor de Balzac

Mi amado ángel,

Estoy loco por ti: no puedo unir dos ideas sin que tú te interpongas entre ellas. Ya no puedo pensar en nada diferente a ti. A pesar de mí, mi imaginación me lleva a pensar en ti. Te agarro, te beso, te acaricio, mil de las más amorosas caricias se apoderan de mí.

En cuanto a mi corazón, ahí estarás muy presente. Tengo una deliciosa sensación de ti allí. Pero mi Dios, ¿qué será de mí ahora que me has privado de la razón? Esta es una manía que, esta mañana, me aterroriza.

Me pongo de pie y me digo a mí mismo: “Me voy para allá”. Luego me siento de nuevo, movido por la responsabilidad. Ahí hay un conflicto miedoso. Esto no es vida. Nunca antes había sido así. Tú lo has devorado todo.

Me siento tonto y feliz tan pronto pienso en ti. Giro en un sueño delicioso en el que en un instante se viven mil años. ¡Qué situación tan horrible!

Estoy abrumado por el amor, sintiendo amor en cada poro, viviendo solo por amor, y viendo cómo me consumen los sufrimientos, atrapado en mil hilos de telaraña.

O, mi querida Eva, no lo sabías. Levanté tu carta. Está frente a mí y te hablo como si estuvieras acá. Te veo, como te vi ayer, hermosa, asombrosamente hermosa.

Ayer, durante toda la tarde, me dije a mí mismo: “¡Es mía!”. Ah, ¡los ángeles no están tan felices en el paraíso como yo lo estaba ayer!”.

8. Escrito de amor de Víctor Hugo

Mi adorable y adorada,

Me he estado preguntando si tal felicidad no es un sueño. Me parece que lo que siento no es terrenal. Todavía no logro comprender este cielo sin nubes. Toda mi alma es tuya.

Mi Adele, por qué no hay otra palabra para esto aparte de ‘alegría’ ¿Es porque el discurso humano no tiene el poder de expresar tanta felicidad?  Temo que de repente despierte de este sueño divino. ¡Oh! ¡Ahora eres mía! ¡Por fin eres mía!

Pronto, en unos meses, tal vez, mi ángel dormirá en mis brazos, despertará en mis brazos, vivirá ahí. ¡Todos tus pensamientos, todo el tiempo, todas tus miradas serán para mí; todos mis pensamientos, todo el tiempo, todas mis miradas serán para ti!

Adiós, mi ángel, mi amada Adele. ¡Adiós!

Todavía estoy lejos de ti, pero puedo soñar contigo. Pronto, quizás, estarás a mi lado.

Adiós; perdón por el delirio de tu esposo que te abraza y que te adora, tanto en esta vida como en la otra.

9. Escrito de amor de John Keats

Mi dulce Fanny,

¿Tú temes, a veces, que yo no te quiera tanto como tú lo deseas? Mi querida niña, yo te quiero siempre y sin reserva. Entre más te conozco más te quiero. De todas las formas posibles, incluso mis celos han sido agonías de amor.

Yo habría muerto por ti. Tú siempre eres nueva. El último de tus besos siempre es el más dulce; la última sonrisa, la más brillante; el último movimiento el más elegante.

Cuando pasaste por mi ventana ayer, sentí tanta admiración como la primera vez que te vi. Incluso si no me quisieras no podría evitar sentir una completa devoción hacia ti: así que me siento profundamente enamorado al saber que me amas.

Mi mente ha sido las más descontenta e inquieta y se ha puesto sobre un cuerpo demasiado pequeño.

Nunca había sentido que mi mente reposara con absoluta alegría, como me ocurrió contigo. Cuando tú estás en el cuarto mis pensamientos nunca se van por la ventana: tú siempre haces que todos mis sentidos se concentren.

10. Escrito de amor de Goethe

No puedo evitar amarte más de lo que es bueno para mí. Me sentiré feliz hasta que te vea otra vez. Siempre soy consciente de mi cercanía a ti, tu presencia nunca me deja. Adiós a ti, a quien amo mil veces.

Un bonito escrito de amor no siempre tiene que ser rebuscado y constar de demasiadas palabras. A veces, unas pocas son suficientes para expresar todo lo que se siente y anhela.

Goethe es un claro ejemplo. Joyce, Wilde y tantos otros se guían por estas mismas creencias. Sus palabras mágicas, encantadoras, son capaces de remover los cimientos del alma y hacer latir los corazones de todos sus lectores.

A pesar de la grandeza indudable de estos autores, tú debes decidir qué es lo que apreciará más tu pareja: una carta de un poeta o escritor de renombre, o un escrito que provenga de lo más hondo de tu pecho.

Por esta misma razón, en este artículo te trajimos los escritos de amor más encantadores de la literatura universal y algunos consejos para que tú mismo le dediques algo propio, sacado de tu imaginación e inspirado en tus sentimientos.