+15 Poemas góticos más oscuros de todos los tiempos

50 años hace

Los poemas góticos tienden a ser una reflexión de los sentimientos o pensamientos más oscuros o más sentidos de los seres humanos. Con ellos podemos experimentar un sinfín de emociones ligadas a épocas en las que el oscurantismo generaba la proliferación de cavilaciones erradas, generadas por el estilo de vida de las personas.

Poemas góticos sobre amor y desamor

En tiempos más actuales, lo gótico se ha convertido en un estilo de vestir o de comportamiento sin embargo, sigue estando ligado a lo oscuro, muchas veces a la tristeza o al desamor. Repasemos los 10 poemas góticos más oscuros de todos los tiempos.

15. Aceite y sangre (William Butler Yeats)

En este poema gótico el autor, William Butler, hace un comparación entre lo sublime de un santo y lo oscuro de un vampiro, entre el bien y el mal, entre la luz y la oscuridad.

En tumbas de oro y lapislázuli
cadáveres de santos y santas exudan
aceite milagroso, fragancia de violeta.

Pero bajo los pesados túmulos de pisoteada arcilla
yacen cuerpos de vampiros pletóricos de sangre;
sus mortajas están ensangrentadas y sus labios, húmedos.

14. A la espera de la oscuridad ( Alejandra Pizarnik)

Unos versos llenos de melancolía ofrece Pizarnik con este poema gótico que invita a la tristeza profunda del alma, a la desesperanza, a la presencia áspera del desamor.

Ese instante que no se olvida,
Tan vacío devuelto por las sombras,
Tan vacío rechazado por los relojes,
Ese pobre instante adoptado por mi ternura,

Desnudo desnudo de sangre de alas,
Sin ojos para recordar angustias de antaño,
Sin labios para recoger el zumo de las violencias
perdidas en el canto de los helados campanarios.

Ampáralo niña ciega de alma,
Ponle tus cabellos escarchados por el fuego;
Abrázalo pequeña estatua de terror.
Señálale el mundo convulsionado a tus pies,

A tus pies donde mueren las golondrinas
Tiritantes de pavor frente al futuro.
Dile que los suspiros del mar
Humedecen las únicas palabras
Por las que vale vivir.

Pero ese instante sudoroso de nada,
Acurrucado en la cueva del destino
Sin manos para decir nunca,
Sin manos para regalar mariposas
A los niños muertos.

13. Alienación (H.P. Lovecraft)

Soledad, alienación, frustación, pérdida de la realidad, así es como el autor expresa, con palabras, sentimientos profundos a través de este poema gótico.

Su carne sólida nunca se había alejado,
pues el amanecer lo encontraba en el mismo lugar,
pero cada noche su espíritu adoraba vagar
por abismos y mundos distantes del día ordinario.

Había visto Yaddith y conservado su juicio interior,
había vuelto indemne de la Región Ghoórica,
hasta que el espacio curvo fue atravesado una noche pletórica
por una insistente llamada del vacío exterior.

Despertó aquella mañana convertido en un anciano,
y desde entonces nada ha vuelto a parecerle igual.
Nebulosos, indistintos, los objetos flotan en torno a él,
como el misterioso plan de fingidos fantasmas.
Su familia y sus amigos son ahora una multitud extraña
a la que en vano lucha por pertenecer.

12. La bruma nocturna (Alexander Blok)

Block relata con este poema gótico, la oscuridad que agobia a un poblador que, camino a su casa, se ve sorprendido por el temor que genera la soledad de una noche tenebrosa y sombría.

La bruma nocturna me sorprendió en el camino.
Tras la espesura la luna lanzó su mirada.
El caballo fatigado daba inquietos golpes con las pezuñas;
tranquilo de día, extrañaba la noche.

Sombrío, inmóvil, soñoliento,
el conocido bosque me aterraba
y hacia el claro plateado por la luna
dirigí el paso del caballo resoplante.

Se extiende en la lejanía la neblina del pantano,
pero de plata fulgura la iglesia de la colina.
Y detrás de la colina del bosquecillo del valle,
en la oscuridad se oculta mi casa.

El caballo fatigado acelera el paso hacia su destino.
Centellean las luces de un pueblo extraño.
A la orilla del camino prenden en rojo
las hogueras de los pastores, como faros.

11. Anillos de ceniza (Alejandra Pizarnik)

Pizarnik de nuevo nos trae unos versos cargados de una sensación de melancolía y de aislamiento absoluto que absorven a quien lee estas palabras de poemas góticos.

A Cristina Campo

Son mis voces cantando
para que no canten ellos,
los amordazados grismente en el alba,
los vestidos de pájaro desolado en la lluvia.

Hay, en la espera,
un rumor a lila rompiéndose.
Y hay, cuando viene el día,
una partición de sol en pequeños soles negros.

Y cuando es de noche, siempre,
una tribu de palabras mutiladas
busca asilo en mi garganta
para que no canten ellos,
los funestos, los dueños del silencio.

10. A la muerte (Amy Levy)

Con este poema gótico, Amy Levy, una jóven escritora inglesa, muestra la tristeza que la aqueja y golpea día a día, una depresión que la agobia y que, unos ocho o nueve años después de escribir este poema, la llevaría al suicidio.

Si dentro de mi corazón hay hastío,
Si la llama de la poesía
Y el fuego del amor se hace frío,
Lacera mi carne sin cortesía.

Rápido, sin pausa ni demora;
No dejes que el campo de mi vida se nutra
Con la ceniza de los sentimientos muertos,
Deja que tu canto fluya con ternura.

9. La destrucción (Charles Baudelaire)

Un poema gótico que expresa una absoluta pero seductora oscuridad en la que el autor se baña y embebe su alma.

A mi lado sin pausa el Demonio se agita;
A mi lado flota como el aire intocable;
Lo bebo y siento cómo abrasa mis pulmones
ahogándome en un deseo culpable y eterno.

Adopta, a veces, pues conoce mi amor por el Arte,
la apariencia de la mujer más seductora,
y acudiendo a especiosos pretextos cobardes,
acostumbra mis labios a sus depravados hechizos.

Lejos de la mirada de Dios así me lleva,
Jadeante y deshecho por la fatiga, al centro
De las hondas y solitarias planicies del Hastío,

Y arroja ante mis ojos, de confusión repletos,
Vestiduras manchadas y entreabiertas heridas,
¡Y el sangriento artificio en donde habita la Destrucción!

8. La hora más triste (Ella Wheeler Wilcox)

Wilcox, la autora de este poema gótico, explica que el instante más triste no es aquel en el que estamos sumidos en la oscuridad, sino aquel en el que empezamos a olvidar.

La hora más triste de angustia y pérdida
no es esa época de suprema desesperación
en la que no podemos encontrar luz
para apaciguar el terror, la sombra negra de la Cruz;
ni ese exuberante pesar
que nos hace beber sal de lágrimas
y la hiel de recuerdos de días inolvidables,
de delicias perdidas que ya no volverán.
Sino cuando, con los ojos que ya no están húmedos,
observamos el gran mundo de los hombres
y, sonriendo, nos inclinamos hacia un brillante mañana,
luego retrocedemos, con súbito arrepentimiento,
para descubrir que estamos aprendiendo a olvidar:
entonces nos enfrentamos a la hora más triste del dolor.

7. La muerte es un diálogo (Emily Dickinson)

Dickinson expresa claramente que el proceso de morir es más que solo cerrar los ojos, conlleva a una acción más compleja, ajena a nosostros y, que en este poema gótico la describe como una conversación entre la muerte y el espíritu.

La muerte es un diálogo
entre el espíritu y el polvo.
«Disuélvete», dice la Muerte.
«Señora, anhelo ser», dice el Espíritu.

Duda de esto la Muerte,
desde abajo argumenta su creencia,
y se aleja el Espíritu que brilla,
sólo dejando como evidencia
un sobretodo de arcilla.

6. El misterio del dolor (Emily Dickinson)

El dolor es un sentimiento angustioso que abstrae las mente y las obnubila impidienso así hilvanar las ideas. Con este poema gótico podemos percibir un claro ejemplo de los estragos del dolor.

El dolor tiene un elemento en blanco;
No puedo recordar
cuándo comenzó,
o si fue durante el día
cuando en realidad no.

No tiene futuro sino el propio,
sus reinos infinitos
contienen su pasado,
iluminados para percibir
nuevos períodos de dolor.

Poemas oscuros llenos de terror y miedo

Los poemas oscuros muchas veces tienen una carga más fatalista que los poemas góticos. Los sentimientos que allí se describen están rodeados de un aura negra que esconde una añoranza de amor, la necesidad de ser amados. Veamos los cinco poemas oscuros que cierran esta entregra de poemas góticos.

5. Remordimiento póstumo (Charles Baudelaire)

Este poema oscuro tiene su origen en el deseo, amor y odio que el autor Baudelaire, le profesaba a Jeanne Duval, esa persona que lo llevaba a sucumbir a los pensamientos más lóbregos y a vivir ante la dicotomía del apego y la repulsión.

Cuando en el fondo duermas, mi Bella Tenebrosa,
de una tumba de mármol negro construida;
y tan sólo tengas por lecho o guarida
una bóveda lluviosa y una profunda fosa.

Cuando oprima la losa tu carne trémula
y tus flancos doblados con encanto tendida,
el latir y el desear a tu pecho le impidan,
y a tus pies huir su carrera azarosa.

La Tumba, confidente de mi sueño infinito,
(porque la Tumba siempre comprenderá al Poeta)
en esas largas noches en las que el sueño está prohibido,

Te dirá: “¿De qué os sirve, indiscreta cortesana,
no haber conocido lo que los Muertos lloran?”.
Y el gusano roerá tu carne,
como un Remordimiento.

4. Sobre la muerte (John Keats)

Este poema oscuro fue escrito y enviado por Jhon Keats en una carta a su padre en 1814 sin embargo, no es hasta la muerte del poeta que sale a la luz pública. Acá Keats explica, desde su óptica, que hay más dolor en la vida que en la muerte y es por ello que se pregunta si la muerte puede dormir, a la espera de su inminente llegada.

¿Puede la muerte dormir, cuando la vida no es más que un sueño,
y las escenas de dicha pasan como un fantasma?
Los efímeros placeres se asemejan a visiones,
y aún creemos que el dolor más grande es morir.

Cuán extraño es que el hombre sobre la tierra deba errar,
y llevar una vida de tristeza, pero no abandone
su escabroso sendero, ni se atreva a contemplar solo
su destino funesto, que no es sino despertar.

3. Ven, descendamos (Ernest Dowson)

La muerte es el aspecto que Ernest Dowson resalta en con este poema oscuro en el que el silencio y el acto de descansar, arropados por el óbito, se convierte casi en un anhelo primordial del autor.

Deja que así sea;
renuncia a las palabras y al lamento,
en vano tanto ansiamos responder:
mejor encontrar un lugar para yacer,
solo para estar muerto.

El silencio fue lo mejor,
mejor que las canciones y el lamento;
ahora sé las melodías desiertas;
ahora deja que las hojas muertas
y rojas del otoño cubran el laúd incierto.

El silencio es lo mejor:
por nunca jamás, eternamente,
descendamos y allí, durmiendo,
en algún lugar más allá de su conocimiento,
ella nos olvidará para siempre.

Deja que así sea:
más y más fría ella se ha de transformar,
el sueño y la noche fueron la perla;
yacer donde ya no podemos verla,
donde podamos descansar.

2. Antes del ocaso (Algernon Charles Swinburne)

Dedicado a Christina Rossetti, el autor describe un amor agobiado que irrumpe en su vida y lo lleva a escribir estos versos que se unen en un poema oscuro  inspirado por el afecto.

El amor crepuscular declina en el cielo
Antes que la noche descienda sobre la tierra
Antes de que miedo sienta del frío su hierro,
El crepúsculo del amor se desvanece en el cielo.

Cuando el insaciable corazón susurra entre lamentos
“o es demasiado o es poco”,
y los labios se abstienen tardíamente resecos,

Blandas, bajando por el cuello de cada amante,
las manos del amor sostienen su rienda secreta;
y mientras buscamos en él una señal concreta,
su luz crepuscular se desgarra en el cielo.

1. Si sólo yacieras muerta y fría (W.B. Yeats)

Un poema de amor, oscuro, afanoso, que describe el sentimiento que desata Maud Gonne en la vida del autor Yeats. Palabras que calan en el alma de forma impetuosa y sugieren un afecto hondo por parte del poeta.

Si sólo yacieras muerta y fría
Y las luces del oeste se apagaran,
Aquí tu cabeza descansarías,
Y yo mi frente sobre tu pecho,
Tiernas palabras susurrarías,
Perdonándome, pues ya estás muerta:

No te alzarías ni partirías presurosa,
Aunque tengas alma de pájaro errante,
Sabes que tu cabello flotante
Está preso del sol, la luna y las estrellas;
Quisiera, amada, que en la tierra yacieras
Bajo las hojas delicadas,
Mientras los astros, uno a uno, se apagan.

Los poemas góticos y poemas oscuros son, en definitiva, los versos con mayor carga de sentimientos y emociones a los que pueda recurrir un lector. Eso sí, todos cargados de un halo oscuro que invita a la melancolía y a la tristeza de los corazones que están en busca del amor.

¿Te ha gustado esta selección oscura pero maravillosa de poemas que describen sentimientos profundos?

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