+14 Chistes de humor negro ¡Para no parar de reír!

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Óyenos bien, con cada palabra que leas vas a tener que pedir perdón pues estos chistes de humor negro están inspirados en la relación padre-hijo.

Así que si eres muy religioso, da media vuelta porque vas a reír demasiado y a pecar como nunca.

Hasta la realeza ríe, aunque no se pueda apreciar a menudo.

Chistes de humor negro, los mejores

Esta compilación de chistes de humor negro que en Escribirte ideamos para ti, está llena de sarcasmo, tanto que podrá enloquecer a cualquiera que no aprecie el buen gusto que de este tipo de humor se genera.

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Así que si son mojigatos no sigan porque van a pecar, y si son de mente abierta preparen a sus pulmones para tomar mucho aire.

—Hijo, serás lo que quieras ser.
—Un champiñón.
—Lucha por eso y, maldita sea, que nadie te diga que no puedes serlo.
—Te quiero, papi.

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—Tu madre quiere el divorcio porque dice que soy “muy inoportuno”, ¿te lo puedes creer?
—S…Sí.
—En fin. Feliz cumple, hijo.

—¿Me…Me has afeitado las cejas mientras dormía, papá?
—Sí. Y no pareces sorprendido.

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—Su hijo se aburre en clase.
—¿No será superdotado?
—Mírele. Se está comiendo un plastidecor. Juzgue usted mismo.

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—Y si tanto te odio, ¿por qué te he traído al cole?
—Papá, es domingo.
—Baja del coche.

—Vaya, vaya. Mira quién vuelve arrastrándose.
—No le hables así al bebé.

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—Papá, 3 razones por las que no me dejas operarme las tetas?
—Eres tío.
—Me siento mujer.
—Menor.
—Pero maduro.
—Aún estoy pagando las mías.

Más contenido que te encantará

Chistes de humor negro de primera

¡Puro pernil es lo te hemos regalado! Sin embargo no puedes perderte el postre que viene a continuación. Si tu estómago lo soporta, aquí te vas a hacer encima de la risa con estos chistes de humor negro de primera.

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El humor negro es algo que hay que saber apreciar, si te ofendes con facilidad, este tipo de humor no es para ti.

—¿Pequeño Jimmy, qué coño haces?
—Escribo poesía, padre. Y ya siento la sinestesia.
—¿Y eso?
—Porque me estoy oliendo una hostia.

—Paqui, nuestro hijo me odia y no sé por qué.
—¿Javi te odia?
—No, el otro. No me acuerdo cómo se llama. El gordo.

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—Está en coma por un susto, pero puede oírle.
—Ok, doctor. Hola, hijo. Si te gustó mi disfraz de Halloween, parpadea dos veces.

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—Su hijo no para de refutar a Kant en clase. ¿Han pensado cómo gestionar sus inquietudes intelectuales?
—A base de hostias.
—Me parece bien.

—¡Han atropellado a tu hijo frente a la frutería!
—Ea… YA ME TOCA IR A MÍ A POR LAS PUTAS MANDARINAS.

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—Ponlo en Twitter, por favor.
—¿Y joder mi TL? Ni hablar.
—Han pasado 4 días.
—Que no.
—Es nuestro hijo.
—Ya aparecerá.

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—Me temo que su hijo sufre déficit de atención.
—¿Qué hijo?

Desde acá aún estamos riendo, y no podemos parar porque son graciosísimos estos chistes de humor negro, ¿no lo crees?

¡Si te ha gustado, déjanos tu opinión!

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