+12 poemas de Rabindranath Tagore ¡Poesía filosófica!

  • Poemas
Poemas de Rabindranath Tagore
Advertisement

¿Qué pensaba Rabindranath Tagore del mundo? «Si lloras porque no puedes ver el sol, las lágrimas no te dejarán ver las estrellas», este es uno de los tantos pensamientos que hoy podemos recordar de este importante escritor, artista, dramaturgo, músico, novelista y autor de canciones.

Rabindranath Tagore, es el más prestigioso escritor indio de comienzos del siglo XX, su vida y obra está marcada por sus estudios filosóficos y su visión particular de observar el mundo.

 Quizás esto mismo fue lo que lo llevó a ser premiado con el Premio Nobel de Literatura en 1913, convirtiéndose así en el primer laureado no europeo en obtener este reconocimiento.

Advertisement

Comenzó a escribir cuando apenas tenía 12 años de edad, pero fue cuando cumplió 16 años fue reconocido por sus maravillosos cuentos cortos en 1877, con 17 años publicó su primer libro de poemas, pero fueron sus malas experiencia escolar en la niñez en una escuela británica, influyó en su vida adulta para crear un método nuevo de enseñanza.

Aunque la poesía es el género literario que domina la reputación de Tagore, no solo se dedicó a cultivar la poesía, también escribió novelas, ensayos, historias cortas, diarios de viaje y teatro. 

A lo largo de su vida escribió un centenar de libros y numerosas canciones que compuso en su integridad él mismo.

Advertisement

La poesía como ya lo hemos mencionado fue el principal género cultivado por Tagore, así que parece prudente recordar sus trabajos más influyentes en esta área. 

conoce junto a nosotros los poemas de Rabindranath Tagore más influyentes de su carrera literaria y así como dijo «Aunque le arranques los pétalos, no quitarás su belleza a la flor.»

Poemas de Rabindranath Tagore cortos

Rabindranath Tagore fue un sabio que modernizó y reformó el arte bengalí en desafío a las críticas severas que lo vincula al clasicismo.

Advertisement

Además es considerado hoy en día como una de las figuras más influyentes de su época, no solamente en la India sino en otros países del mundo también.

Tagore escribió sus obras literarias con gran madurez, y logró expresarse también a partir de otra de sus pasiones como la pintura, corriente artística en la que ya había incursionado en otras ocasiones, pero renunció porque consideraba muy escaso su talento.

Únicos y cautivantes poemas de Rabindranath Tagore

Pero a pesar de su talento en la pintura, hoy recordaremos sus trabajos en el ámbito de la poesía, te dejamos aquí una recopilación de los poemas de Rabindranath Tagore cortos.

Advertisement

Cuando nuestros ojos se encontraron a través del seto…

Rabindranath Tagore como bueno poeta y filosofo plasmo en su obras su estilo reflexivo y cargado de belleza en lo que a sintaxis se refiere.

Este poema de Rabindranath Tagore esta orientado en el amor y las sensaciones que se producen en tal acto.

Cuando nuestros ojos se encontraron a través del seto,
pensé que iba a decirle alguna cosa; pero ella se fue.
Y la palabra que yo tenía que decirle se mece día y noche,
como una barca, sobre la ola de cada hora.

Advertisement

Parece que navega en las nubes de otoño, en un ansia sin fin;
que florece en flores de anochecer,
y busca en la puesta del sol su momento perdido.

Chispeaba la palabra, como las luciérnagas, por mi corazón,
buscando su sentido en el crepúsculo de la desesperanza;
la palabra que yo tenía que decirle.

Advertisement

El camino

Los filósofos tiene una forma muy diferentes de ver la vida y por supuesto de describirla, Rabindranath Tagore por su parte no esta lejos de este mismo principio.

Pues dentro de sus poesía plasmo su visión peculiar de la vida y los caminos, como podemos observar claramente en este poemas de sus autoría.

Allí donde existen los caminos, pierdo mi camino.
En el ancho mar, en lo azul del vasto
cielo nadie trazó rutas jamás.

Advertisement

Las alas de los pájaros y su canto,
la llamita de las estrellas,
las flores en ronda de las estaciones,
ocultan el sendero.

Y he preguntado a mi corazón: ¿Acaso tu sangre,
el paso de la sangre, no conoce el camino
invisible?

Advertisement

Regalo de amante

Rabindranath Tagore es el más prestigioso escritor indio de comienzos del siglo XX, y esto se debe a su expendido talento y creatividad.

Es este poema de Rabindranath Tagore se ve como el romance también puede esta presente en los pensamiento más sólidos de escritor.

Anoche, en el jardín, te ofrecí el vino espumeante
de mi juventud. Tu te llevaste la copa a los labios,
cerraste los ojos y sonreíste;

Advertisement

y mientras, yo alcé tu velo, solté tus trenzas
y traje sobre mi pecho tu cara dulcemente
silenciosa; anoche, cuando el sueño de la
luna rebosó el mundo del dormir.

Hoy, en la calma, refrescada de rocío,
del alba, tú vas camino del templo de Dios,
bañada y vestida de blanco,
con un cesto de flores en la mano.

Yo, a la sombra del árbol,
me aparto inclinando la cabeza;
en la calma del alba,
junto al camino solitario del templo.

Advertisement

Las flores de la primavera salen…

Las flores y la primavera se suelen asociar a la poesía debido a su extrema belleza, y este las utiliza para protagonizar un hermoso poema de la autoría de este importante escritor bengalí.

Las flores de la primavera salen,
como el apasionado dolor del amor no dicho;
y con su aliento, vuelve el recuerdo de mis canciones antiguas.

Advertisement

Mi corazón, de improviso, se ha vestido de hojas verdes de deseo.
No vino mi amor, pero su contacto está en mi cuerpo
y su voz me llega a través de los campos fragantes.

Su mirar está en la triste profundidad del cielo, pero
¿dónde están sus ojos? Sus besos zigzaguean por el aire,
pero sus labios, ¿dónde están?

Advertisement

Te cojo las manos, y mi corazón, buscándote a ti…

Rabindranath Tagore se caracterizó por componer versos profundos y reflexivos, y aunque la  poesía y filosofía son formas de expresión distintas, en ambas encontremos reflexiones sobre el ser humano y su estar en la vida.

Esto es precisamente lo que intento crear el poeta al unir estas dos corriente, así como lo podemos comprobar en el siguiente poema.

Te cojo las manos, y mi corazón, buscándote a ti,
que siempre me eludes tras palabras y silencios,
se hunde en la oscuridad de tus ojos.

Advertisement

Sin embargo, sé que debo estar contento en este amor,
con lo que viene a rachas y huye, porque nos hemos encontrado
por un momento en la encrucijada de los caminos.

¿Soy yo tan poderoso que pueda llevarte a través de este
enjambre de mundos, por este laberinto de veredas?
¿Tengo yo alimento para sostenerte por el oscuro pasaje bostezante,
de arcos de muerte?

Advertisement

Soñé que estaba ella sentada a mi cabecera…

Este poema de Rabindranath Tagore al igual que mucho otros que hemos observado con anterioridad, revela aspectos románticos que lograron cautivar la mente del poeta, elementos tiernos, dulces pero al mismo tiempos cargados de seducción y pasión.

Soñé que estaba ella sentada a mi cabecera,
y alborotaba tiernamente mi cabello con sus dedos,
suscitando la melodía de su contacto.

La miré a la cara, luchando con mis lágrimas,
hasta que la angustia de las palabras no dichas
quebró mi sueño como una burbuja.

Advertisement

Me incorporé. La Vía Láctea se veía arder por mi ventana,
como un mundo de silencio inflamado.

Y me pregunté si en aquel momento estaría ella soñando
un sueño que viniera, bien con el mío.

Advertisement

Puse en mi bandeja cuanto tenía, y te lo di…

Este otro poema de Rabindranath Tagore es una composición breve pero igual de importante y relevante.

Esta en particular se exponen el pensamiento de cuanto estamos dispuestos a ofreces por los seres querido sin importar las consecuencias.

Puse en mi bandeja cuanto tenía, y te lo di.
¿Qué traeré a tus pies mañana?
Soy como el árbol que, huyendo el verano floreciente,
mira al cielo, levantadas sus ramas desnudas de flores.

Advertisement

Pero ¿no hay, entre todas mis ofrendas pasadas, una sola flor
que haya hecho inmarcesible la eternidad de las lágrimas?

¿Te acordarás, me darás las gracias con los ojos
cuando llegue yo a ti con las manos vacías,
en la despedida de mis días estivales?

Advertisement

Poemas de Rabindranath Tagore cautivadores

¿Sabias qué sus composiciones habían sido elegidas como himnos? Sí, así como lo lees, dos naciones asiáticas decidiendo asumir sus composiciones como himnos.

Se trata «Amar Shonar Bangla» de Bangladesh y «Jana Gana Mana» de India.

Otro dato curiosos sobre Rabindranath Tagore es que en 1915 fue hecho caballero por la Corona británica, pero se deshizo de tal reconocimiento en 1919, después de la masacre que se cometió contra el movimiento independizante de la India.

Advertisement

Pero esto no es todo, fue un embajador cultural que difundió su pensamiento sobre el ser humano e hizo conocer la cultura india.

+12 poemas de Rabindranath Tagore ¡Poesía filosófica!

Poemas de Rabindranath Tagore cautivadores

Lo cierto es que Tagore fue un observador lúcido de la realidad, que logró a través de sus trabajos artísticos poner en contacto con la cultura europea convirtiéndose en uno de los más severos críticos de la europeización india.

Por esto y mucho más es oportuno recordar los poemas de Rabindranath Tagore, aquí te dejamos con una recopilación de algunos de los mejores y más impactantes.

Advertisement

El hogar

La palabra hogar se usa para designar el lugar donde una persona vive, donde siente seguridad, calma y paz, pero es un concepto algo ambiguo, pues hay quienes consideran el hogar de forma distinta.

Con este poema de Rabindranath Tagore podremos conocer que pensaba el poeta sobre esto.

No se ha puesto el sol todavía
y aún no ha empezado la feria
que han montado en la ribera.

Advertisement

Pensé que había perdido
todo mi tiempo y mis monedas;
pero no, hermano mío, algo me resta aún.
La suerte no me lo ha quitado todo.

He acabado mi negocio.
Están hechas las cuentas
y regreso a mi hogar.

¿Qué he de pagarte, guardián?
Tranquilízate, algo me resta aún.
La suerte no me lo ha quitado todo.

Advertisement

Se ha detenido el viento
y las nubes oscuras y bajas del crepúsculo
no anuncian nada bueno.
El agua espera callada el vendaval.

Voy a pasar al otro lado del río
pues tengo miedo de que caiga la noche.
¿Me pides el dinero de¡ viaje, barquero?
Sí, hermano mío, algo me resta aún.
La suerte no me lo ha quitado todo.

Un mendigo se ha sentado
a la vera del camino debajo de un árbol.
Me mira esperando con timidez.

Advertisement

Es muy posible que crea que llevo mucho dinero.
Sí, hermano mío, algo me resta aún.
La suerte no me lo ha quitado todo.

Ya ha caído la noche
y se ha desvanecido el camino desierto.
Brillan las luciérnagas en medio de las frondas.

¿Quién me andará siguiendo en silencio,
ocultándose si me vuelvo a mirar?
¿Quieres robarme, verdad?

Advertisement

Pues no te marcharás con las manos vacías,
pues algo me resta aún.
La suerte no me lo ha quitado todo.

Luego, cuando a medianoche llego a mi casa
con la bolsa sin nada,
tú me estas aguardando a la puerta,
con un mirar ansioso,
insomne y silenciosa; y te echas en mi regazo
como un tímido pájaro, llena de amor.

Sí, sí, ¡Dios mío! ¡Cuánto me resta aún!
¡La suerte no me lo ha quitado todo!

Advertisement

El último trato

Rabindranath Tagore fue de origen noble, era el último de los catorce hijos de una familia consagrada a la renovación espiritual de Bengala.

Quizás a su educación y sus carencias es que se convierte en el escritor reflexivo y filosófico que hoy conocemos.

Advertisement

Una mañana iba yo por la pedregosa carretera,
cuando espada en mano, llegó el Rey en su carroza.
«¡Me vendo!», grité. el Rey me cogió de la mano y me dijo:
«Soy poderoso, puedo comprarte.» Pero de nada le valió su poderío
y se volvió sin mí en su carroza.

Las casas estaban cerradas en el sol del mediodía
y yo vagaba por el callejón retorcido
cuando un viejo cargado con un saco de oro me salió al encuentro.
Dudó un momento, y me dijo: «Soy rico, puedo comprarte.»
Una a una ponderó sus monedas. Pero yo le volví la espalda y me fui.

Anochecía y el seto del jardín estaba todo en flor.
Una muchacha gentil apareció delante de mí, y me dijo:
«Te compro con mi sonrisa.» Pero su sonrisa palideció
y se borró en sus lágrimas. Y se volvió sola otra vez a la sombra.

Advertisement

El sol relucía en la arena y las olas del mar rompían caprichosamente.
Un niño estaba sentado en la playa jugando con las conchas.
Levantó la cabeza y, como si me conociera, me dijo:
«Puedo comprarte con nada.» Desde que hice este trato jugando, soy libre.

El discípulo

La religión es uno de los elementos más influyentes en la vida de las personas, incluso es capaz de modificar criterios, pensamientos e ideales.

Por lo que no es nada extraño encontrar gran cantidad de textos y poemas inspirados en ella, y Rabindranath Tagore no se quedo atrás en esto.

Advertisement

Tu lenguaje, Señor, es muy sencillo,
mas no así el de tus discípulos
que hablan en tu nombre.

Yo comprendo la voz de tus alas
y el silencio de tus árboles.
Comprendo la escritura de tus estrellas
con que nos explicas el cielo.

Comprendo la líquida redacción de tus ríos
y el idioma soñador del humo,
en donde se evaporan
los sueños de los hombres.

Advertisement

Yo entiendo, Señor, tu mundo,
que la luz nos describe cada día
con su tenue voz.

Y beso en la luz la orilla de tu manto.
El viento pasa enumerando
tus flores y tus piedras.

Y yo, de rodillas,
te toco en la piedra y en la flor.
A veces pego mi oído
al corazón de la noche
para oír el eco de tu corazón.

Advertisement

Tu lenguaje es sencillo, mas no así
el de tus discípulos que hablan en tu nombre.
Pero yo te comprendo, Señor.

Te amo

El amor es un concepto universal relativo definido de diversas formas según las diferentes ideologías y puntos de vista.

Advertisement

Amar está relacionada con el deseo intenso de estar con alguien y compartir con otra persona unos lazos afectivos duraderos. Se trata de una vivencia intensa, aunque puede ser al mismo tiempo dolorosa.

Y es que ¿Quién en la vida no ha sufrido por amor? Rabindranath Tagore describe esta situación y nos regala un hermoso verso llenos de sentimentalismo.

Te amo, sí ¡Perdóname mi amor!
Pajarito que yerras tu camino, como tú, estoy cazada.

Advertisement

Cuando mi corazón se estremeció de dicha,
perdió su velo y se quedó desnudo.
Cúbrelo tú de piedad, ¡y perdóname mi amor!

Si no puedes amarme, ¡perdóname mi pena!
¡Pero no me mires así, desde tan lejos!

Me arrastraré callada a mi rincón
y m sentaré en la sombra, tapando con mis dos manos
la vergüenza desnuda. No me mires , no me mires,
¡y perdóname mi pena!

Advertisement

Si me amas, ¡perdóname mi alegría!
No te rías de mi descuido porque ves que mi corazón
se me va en este mar de ventura.
Cuando me siente yo en mi trono,
y reine sobre ti, tirana de mi amor;

cuando, como una diosa, yo te conceda mis favores,
sé tú indulgente con mi orgullo,
¡y perdóname mi alegría!

Advertisement

Juguetes

Cuando uno es niño quiere crecer, pero una ves que somos adultos enfrentando los duros caminos de la vida y queremos volver a disfrutar de las peculiares tardes de juegos de la infancia.

Rabindranath Tagore utiliza en esta oportunidad su poesía para describir este principio.

¡Qué feliz eres, niño, sentado en el polvo,
divirtiéndote toda la mañana con una ramita rota!
Sonrío al verte jugar con este trocito de madera.

Advertisement

Estoy ocupado haciendo cuentas,
y me paso horas y horas sumando cifras.
Tal vez me miras con el rabillo del ojo y piensas:
«¡Qué necesidad perder la tarde con un juego como ese!»

Niño, los bastones y las tortas de barro
ya no me divierten; he olvidado tu arte.
Persigo entretenimientos costosos
y amontono oro y plata.

Tú juegas con el corazón alegre con todo cuanto encuentras.
Yo dedico mis fuerzas y mi tiempo
a la conquista de cosas que nunca podré obtener.

Advertisement

En mi frágil esquife pretendo cruzar el mar de la ambición,
y llego a olvidar que también mi trabajo es sólo un juego.

No queda duda de los grandes aportes de Rabindranath Tagore para el mundo literario y artístico y ahora es tiempo de cerrar con este artículo dedicado a su vida y obra.

Advertisement

No hay mejor manera de hacerlo que con uno de sus pensamientos más significativos, reflexivos y profundos de su autoría.

«Si no puedo hacerlo a través de una puerta, voy a ir a través de otra puerta, o voy a hacer una puerta nueva».

¿Qué te ha parecido nuestro artículo? Déjanos un comentarioy no te pierdas de los próximos temas escritor para ti.

Advertisement
Advertisement

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *