+5 Poemas inventados (2, 3 y 4 estrofas)

50 años hace

¿Necesitas algún poema inventado? Que tenga 2,3 o 4 estrofas. Cortos o largos para niños. Muchas veces creemos que ya todo se ha hecho y que ya todo está dicho; no obstante, la capacidad humana para realizar nuevas creaciones es asombrosa.

Por eso, aunque se hallan escrito muchos versos y prosas, siempre hay lugar para poemas inventados.

Así, quizás no sean los mejores escritos pero sí que son originales y no los hallarás en otro sitio de la web, los poemas que te traemos hoy son publicaciones exclusivas de esta página y simplemente no puedes perdértelos.

+5 Poemas inventados ¡Únicos y originales!

Ningún Neruda ni Rimbaud, estos poemas han sido escritos por desconocidos que sin mucha técnica, pero con mucho estilo, han decidido expresar sus vivencias y sentimientos más preciados.

A continuación, 10 poemas inventados que nunca antes habían visto la luz. Esperamos que los disfrutes y te animes tú también a crear tus propios poemas.

1. ¿La Verdad tiene Valor? (David Zaba)

La mayor parte del tiempo damos por sentado el valor de las cosas, y la verdad es una de ellas; este poema inventado trata precisamente este tema y nos deja llenos de cuestionamientos acerca del valor de la verdad.

Si vale mucho, ¿Para qué regalarlo?
Si no tuvo precio, ¿A quién se le niega?

Es fácil decirlo, pero cómo cuesta.
A nadie le satisface, y a todos molesta.

¿Tiene sentido compartir lo único que es mío?
No, lo dudo. No tendría sentido.

¿Sería ilógico desear lo único que no voy a tener?
Sí, lo creo. Más control en mi haber.

Por la verdad la gente paga y cobra, quita y pone, mata y muere.
La hay en todo y todos, pero nadie la posee.

¿Tiene la verdad un valor o un precio?.

2. Dos segundos contigo (Pedro Marín=

Se han escrito muchos poemas sobre el tiempo y otros más sobre el amor; pero este problema inédito combina ambos tópicos creando así una atmósfera romántica de ensueño.

Si pudiese alargar el tiempo y hacerlo infinito.
Lo tomaría todo por excepto uno o dos momentos.
Lo echaría al mar para que ni yo mismo lo encuentre.
Así, ese par de segundos contigo
Serian lo más hermoso que ha sucedido en el mundo.

3. Mi padre, un fiambre

El siguiente poema relata la experiencia de una hija en el sepelio de su padre, nos pasea por las emociones, recuerdos y preguntas que surgen ante la muerte.

Lo vistieron, le acomodaron sus prendas de gala,
las más exquisitas y delicadas que encontraron.

No, no lo vistieron, lo engalanaron.
Ataviado con pestañas ajenas, maquillaje, casimir y algodón.

¿Era él?

En toda su vida jamás había estado tan elegante;
De haber estado de pie entre la multitud
no  lo habría reconocido.

Ahora cualquier ojo se engañaría
creyendo que se trataba de un Lautaro
y no de un Sebastián.

¿Era él?

La intuición me obliga a pensar

que en el pasado fuimos amantes,
que repudié mi origen por él;
y que su querer se mantuvo conmigo
hasta que mis raíces volvieron a separarnos.

Y ahora que volvíamos a encontrarnos,

otra fémina lo apartaba de mí.

¿Seguía siendo él?

Su rostro,

había pasado por tantas tonalidades;
rojizo y lozano de infante,
tostado por el sol en su juventud,
y pardo cuando lo conocí.

Manchado por la grasa y el tiempo,
así lo conocí.

Y ahora, un fiambre,
desvaído, rígido, frío.

¿Era él?

Su voz resuena en mi cabeza;
estruendosa, risueña, bulliciosa…

Siempre bullicioso.
Llegué  a odiar su jolgorio,
lo odiaba porque era suyo y no mío.
Y ahora no reconozco su mutismo.

¿Era él?

Sus ojos, el tiempo los estaba marchitando;
No había en ellos tristeza ni amargura,
Y aun así pude verlos llenos de nostalgia.

Añoraba su pueblo, su madre, su niñez.
Pero yo nunca me vi en ellos…
ya no sé si podré reflejarme en ellos.

¿Seguía siendo él?

4. Olas del Orinoco (Pedro Marín)

Nuevamente la muerte es la inspiración para este poema, el yo poético esperanzado ruega a las olas del Orinoco que traigan de vuelta la vida al ser querido, o que al menos lo consuele ante la pérdida.

Olas del Orinoco

Estelas ausentes entre tus brazos

Tráelo una vez más entre tu resaca

Sé que hay espacios entre tus meandros.

Olas del Orinoco

Cura la muerte en la vida

O al menos en tu misericordia

Convenceme de su partida.

5. No puedo amar a nadie (Moisés Escalona)

Este es un poema inventado que presenta la desdicha del yo poético al darse cuenta de que no se ama a sí mismo, y que sin amor propio  no puede amar a nadie.

Hoy mis lágrimas no son por ti,
pues entendí que no puedo amarte.

No puedo amarte a ti,
no puedo amar a nadie.

Hoy mis lágrimas son por mí,
pues entendí que no puedo amarme.

Y si no puedo amarme a mí,
no puedo amar a nadie.

Esperamos que te hayan gustado estos poemas inventados, y que te hayan servido de inspiración para sentarte a escribir sobre tus propias experiencias y vivencias.