Poemas tradicionales ¡Únicos para el corazón!

50 años hace

Los poemas tradicionales son aquellos conocidos por las masas, con un lenguaje sencillo y llano que permite que el público en general entienda y se identifique con lo escrito.

Escribirte te ofrece una pequeña selección de poemas tradicionales para recordar las líneas famosas y, si no los conoces, introducirte a los grandes poemas tradicionales.

+15 Poemas tradicionales eternos

Tradición es un termino que nos lleva a lo conocido, a lo seguro, a lo cálido, a aquello que advertimos casi como una costumbre porque lo entendemos y puede ser parte de nosotros. Estos poemas tradicionales pretenden calar en la memoria de cada uno de los lectores.

Lo tradicional siemrpe estará en tendencia por ser clásico y elegante. Así son los poemas que traemos en esta oportunidad.

15. Amor eterno (Gustavo Adolfo Becquer)

Este poema tradicional tiene letras sencillas, diáfanas, que dejan entender cabalmente la intención que tiene el autor al hablar.

Podrá nublarse el sol eternamente;
Podrá secarse en un instante el mar;
Podrá romperse el eje de la tierra
Como un débil cristal.

¡Todo sucederá!
Podrá la muerte
cubrirme con su fúnebre crespón;
pero jamás en mí podrá apagarse
la llama de tu amor.

14. Cuando nos separamos (Lord Byron)

La distancia que asecha a una pareja luego de tantas experiencias, tiempo y camino recorrido, es la protagonista de este poema tradicional, uno de los más relevantes de Byron.

Cuando nos separamos
En silencio y entre lágrimas,
Con el corazón partido,
Apartándonos por años,
Tu mejilla se volvió pálida y fría,
Más fríos tus besos;
Y es verdad que aquella hora predijo
El dolor de esta.

El rocío de la mañana
Se hundió gélido en mi frente,
Lo sentí como el preludio
De lo que hoy siento.
Tus votos fueron quebrados,
Y ligera es tu fama:
Escucho decir tu nombre
Y comparto su vergüenza.

Te nombran en mi presencia,
Lúgubres voces en mis oídos;
Un estremecimiento en mi camino:
¿Por qué tanto te he querido?
Ellos no saben que te conocí,
Los que te conocen demasiado bien:
Largo, largo tiempo he de arrepentirme de ti,
Hondos pensamientos que jamás diré.

En silencio nos conocimos,
En silencio me lamento
De tu corazón proclive al olvido,
Del engaño de tu espíritu.
Si llegara a encontrarte
Tras largos años,
¡Cómo habría de saludarte!
Con lágrimas y silencio.

13. Gloria y amor (José Amador de los Ríos)

Victoria y derrota, amor y gloria, términos que muchas veces están relacionados el uno con el otro y van de la mano. Así explica De los ríos la interacción de ambos sentimientos con este poema tradicional.

En insaciable sed de amor y gloria,
ardió mi pecho en juventud florida;
luché y la noble palma apetecida
puso en mis sienes la inmortal victoria.

Negra fue en cambio del amor la historia;
que el alma triste de su dardo herida,
una esperanza y mil lloró perdida,
en vez del oro hallando vil escoria.

La nieve empieza a coronar mi frente,
y encendido por ti, de amor abrigo
dentro del corazón volcán rugiente.

Gloria y amor gozar quiero contigo;
mas si la pura fe tu labio miente,
amor y gloria, cual Satán, maldigo.

12. Hemos sido amigos (Caroline Norton)

Este poema tradiconal habla de todo lo que se recorre con la amistad, las altas y bajas, lo bueno y lo no tan bueno. Las cosas que alejan y las que unen. Un poema de amistad, de unión fraternal.

Hemos sido amigos juntos,
Bajo el sol y la sombra;
Desde que los castaños cobijaron
Los primeros juegos de la infancia.
Pero la frialdad habita tu corazón,
Una nube flota sobre tu frente;
—Hemos sido amigos juntos—
¿Es una palabra la que nos separa?

Hemos sido alegres juntos;
Hemos reído como pequeños duendes;
Pues la esperanza brotaba como una fuente
Cálida y jubilosa en nuestros pechos.
Pero ahora la risa huye de tus labios,
Y una hosca oscuridad brilla en tu frente;
—Hemos sido alegres juntos—
¿Es una palabra la que nos separa?

Hemos sido tristeza juntos,
Hemos llorado con lágrimas amargas,
Sobre el pasto que cubre las tumbas,
Donde yacen las primeras esperanzas.
Allí duermen las voces silenciosas
Que limpiarán la penumbra de tu frente;
—Hemos sido tristeza juntos—
¿Qué podría separarnos ahora?

11. Hojas marchitas (Rosalía de Castro)

Las personas, los momentos, las situaciones vividas que ya no volverán son el trasfondo que este poema tradicional explica hábilmente con el uso de palabras sencillas.

Las rosas en sus troncos se secaron,
los lirios blancos en su tallo erguidos
secáronse también,
y airado el viento arrebató sus hojas,
arrebató sus hojas perfumadas
que nunca más veré.

Otras rosas después y otros jardines
con lirios blancos en su tallo erguidos
he visto florecer;
más ya cansados de llorar mis ojos,
en vez de llanto en ellos, derramaron
gotas de amarga hiel.

10. Inscripción sobre una roca (George Heath)

Este poema tradicional pareciera explicar con pocas líneas una serie de eventos ocurridos en la vida de una persona, tal como transcurren los días o como suceden las cosas de manera natural. Es una secuencia de hechos que bien finaliza en el término de un momento o de la vida.

La tranquila juventud en el valle creció,
Y sobre sus pensamientos arrojó un manto,
Amaneció en su espíritu un nuevo significado,
Y tuvo un sueño sobre una misión grande;
Pero Dios, en su infinita sabiduría, señaló
Con dedo severo la ruptura del proyecto.

Su vida es un fragmento -una pista incierta-
Su arpa tenía una cuerda armoniosa o dos,
La tensión fue enorme, surgieron y volaron,
Y unas pocas cuerdas -breves y dispersas-
Son todo lo que queda ante los ojos
De la maravillosa canción que el hombre joven conoció.
¡Si, aquellos que posean el sentimiento!
¡Una lágrima por ustedes!
Descansa, tu el mas triste de los cantantes, en paz: adiós.

Poemas tradicionales que te llegaran al corazón

Hasta ahora hemos revisado una selección de poemas tradicionales prístinos y con un lenguaje sencillo, agradable, cordial. No obstante, repasemos unos pocos más con sentimientos agudos de amor.

La poesía está presente en todo lo que observamos cada día, pueden ser unas líneas pero también unas flores o el rostro de algún niño.

9. Temo tus besos (Percy Bysshe Shelley)

Este poema tradicional habla de la manera en la que el amor perturba al escritor, lo descontrola, lo desenfoca, desencaja y sin duda alguna, no teme sumergirse sin pudor.

Temo tus besos, gentil doncella.
Tú no necesitas temer los míos;
Mi espíritu abrumado en el vacío,
No puede atormentar el tuyo.

Temo tu porte, tus gestos, tu razón.
Tú no necesitas temer los míos;
Es inocente la devoción y el sentido
con los que te adora mi corazón.

8. Ven a mí en sueños (Mary Shelley)

La añoranza del amado se describe en este poema tradicional en el que la autora describe las ansias de encontrase con el hombre que atribula su mente y descompasa su corazón.

Oh, ven a mí en sueños, mi amor;
no pediré una dicha más ansiada;
ven con haces estrellados, mi amor,
y con tu beso acaricia mis párpados.

Y así fue, como las antiguas fábulas dicen,
que el amor visitó a una doncella griega,
hasta que ella perturbó el hechizo sagrado,
y despertó para encontrar sus esperanzas traicionadas.

Pero el apacible sueño velará mi vista,
y la lámpara de Psique se oscurecerá,
cuando en las visiones de la noche
renueves tus votos para mí.

Entonces ven a mí en sueños, mi amor,
no pediré una dicha más ansiada;
ven con haces estrellados, mi amor.
y con tu beso acaricia mis párpados cerrados.

7. Si has de amarme (Elizabeth Barrett Browning)

El amor es una situación que nos alcanza en algún momento de nuestras vidas o, en varias oportunidades. En este poema tradicional la autora expresa que la mejor manera de ser amado es por el amor que se profesa, lo demás es adorno, el cariño, el afecto es lo más importante para atesorar.

Si has de amarme que sea sólo
por amor de mi amor. No digas nunca
que es por mi aspecto, mi sonrisa, la melodía
de mi voz o por mi dulce carácter
que concuerda contigo o que aquel día
hizo que nos sintiéramos felices…
Porque, amor mío, todas estas cosas
pueden cambiar, y hasta el amor se muere.

No me quieras tampoco por las lágrimas
que piadosamente limpias de mi rostro…
¡Porque puedo olvidarme de llorar
gracias a ti, y así perder tu amor!
Por amor de mi amor quiero que me ames,
para que habite en los cielos, eternamente.

6. La rosa enferma (William Blake)

Uno de los poemas tradicionales más sencillos pero con mayor carga de contenido implícito. Se podría advertir que Blake habla del espíritu y del hombre cuando se refiere a la rosa y al gusano.

Oh, rosa, estás enferma,
el gusano invisible,
que vuela en la noche,
en el ulular del viento,
descubrió tu lecho
de alegría escarlata,
y su oscuro y secreto amor
consume tu vida.

5. Agradezco a todos (Elizabeth Barrett Browning)

Un poema tradiconal en el que la autora reconoce el afecto que le han profesado y pide que le enseñen a seguir agradeciendo y a ver aquello que aún no resulta evidente ante sus ojos.

Doy las gracias a todos los que me han amado en sus corazones,
con las gracias y el amor que hay en el mío.
Profundas gracias a todos los que se han demorado en los muros de esta prisión
para escuchar mi música en sus más intenso dolor,
flotando siempre hacia adelante, llenando el espacio del templo pagano, más allá de las palabras.

Tu, quien te hundes y caes en mi voz cuando la pena te arrebata, el divino instrumento del arte se despliega ante tus pies
para escuchar lo que he dicho entre lágrimas.
Enséñame cómo agradecerte.
Enséñame cómo ver el sentido de mi vida en los años futuros,
Y a sentir que el amor perdura en la vida que se desvanece.

4. El amor por ser amor (Elizabeth Barrett Browning)

El amor no se expresa únicamente a una pareja o a un familiar, puede expresarse a Dios, como un nombre genérico. A esa deidad que consideramos parte de nuestra luz dentro de tanta oscuridad. Este poema tradicional te invita a creer, amar y abrazar a algo y así insuflar tu alma de energías positivas a diario.

No obstante, el amor, por ser amor, es hermoso en verdad
Y digno de aceptación. Igual arde reluciente
un gran templo y la hierba. El mismo fuego
lame quemando el cedro y la hiedra.
Y el amor es un fuego; y cuando digo
te quiero, oh Dios, te quiero, ante tus ojos
me transfiguro en esplendor y siento
mi rostro centelleante que deslumbra.

En el amor no puede haber crueldad
aunque amen los más ruines de los seres,
que cuando aman a Dios Él los acepta.
Y en la apariencia ruin de lo que soy
brilla el sentimiento y purifica,
por ser fruto de amor, lo que es de carne.

3. El amor no puede morir (John Clare)

Clare nos afirma en este poema tradicional, que el amor es uno de los sentimientos más puro que pueda existir y, toda vez que se ha sentido, no se puede dejar al viento volar pues siempre latirá en nuestros corazones.

En el crimen y la enemistad mienten
aquellos que pecan y afirman que el amor puede morir,
aquellos que dicen con aliento de calumnia
que el amor pertenece al pecado y a la muerte.
Desde el cielo llegó sobre el ala de un ángel
para florecer en la tierra, eterna primavera;
en la enemistad de la falsedad ellos mienten,
ellos, los que pecan y afirman que el amor puede morir.

Nació sobre el pecho de un ángel.
Y los sueños más suaves, el descanso más dulce,
el sol más brillante, el cielo más azul,
son el hogar y el dosel del amor.
El pensamiento que anima este corazón mío
es el del amor; un amor tan divino
que pecan quienes dicen con aliento infame
que el amor pertenece al pecado y a la muerte.

La voz más dulce que contienen los labios,
el pensamiento más tierno que deja el cerebro,
la sensación más estremecedora del corazón;
son el placer de su propia inteligencia.
El aroma de la rosa y la canela
no es como el amor recordado;
en la enemistad de la falsedad ellos mienten;
ellos, los que pecan y afirman que el amor puede morir.

2. ¡Oh, cuál te adoro! (Carolina Coronado Romero de Tejada)

Un sentimiento apasionado, profundo, hilvanado en el corazón que supone afectos para perdurar en el tiempo. Este poema tradicional habla del amor y de lo exquisito que resulta sentirlo.

¡Oh, cuál te adoro! con la luz del día
tu nombre invoco apasionada y triste,
y cuando el cielo en sombras se reviste
aun te llama exaltada el alma mía.

Tú eres el tiempo que mis horas guía,
tú eres la idea que a mi mente asiste,
porque en ti se concentra cuanto existe,
mi pasión, mi esperanza, mi poesía.

No hay canto que igualar pueda a tu acento
cuando tu amor me cuentas y deliras
revelando la fe de tu contento;

Tiemblo a tu voz y tiemblo si me miras,
y quisiera exhalar mi último aliento
abrasada en el aire que respiras.

1. ¿Deseas que te amen? (Edgar Allan Poe)

Un poema tradicional originalmente dedicado a un amor de este gran poeta estadounidense que habla de mantenerse fiel a quien eres, fiel a tu ser, firme en tus creencias para lograr ser amado con honestidad.

¿Deseas que te amen?
Nunca pierdas, entonces,
el rumbo de tu corazón.
Sólo aquello que eres has de ser,
y aquello que simulas, jamás serás.
Así, en el mundo, tu modo sutil,
tu gracia, tu bellísimo ser,
serán objeto de elogio sin fin
y el amor un sencillo deber.

El amor y los poemas tradicionales son una constante, generación tras generación, lustro tras lustro. El amor representa un pilar en la sociedad y en el ser humano.

¿Te han gustado estos poemas tradicionales que Escribirte reunió para ti? ¡Dedícalos y compártelos!