+15 Poemas de (2,3,4,5,6) estrofas y 4 versos

50 años hace

Los poemas con 4 versos suelen ser los que atrapan a los lectores, pues ellos tienen un compás sonoro agradable al oído y paradójicamente, a la vista. Con ellos, bien porque sean de arte mayor o menor, suele ser más sencillo crear poesía porque se logra mayor fluidez en las rimas. En Escribirte queremos que nos acompañes a descubrirlos.

Poemas de 2 estrofas y 4 versos

Cuando tomamos 4 versos y empezamos a crear estrofas que permiten adentrarse en la inspiración, se van logrando obras poéticas con carácter, regias, que explican con detenimiento los sentimientos que el poeta quiere expresar. Repasemos extractos de poemas de grandes plumas.

En los versos encontramos el alma de cada poema, con ellos se encienden los sentimientos.

Rima L (Gustavo Adolfo Bécquer)

Un poema que habla del amor de una forma inesperada pues no son los versos tradicionales a los que estamos acostumbrados, es una prosa atípica.

Lo que el salvaje que con torpe mano
hace de un tronco a su capricho un dios,
y luego ante su obra se arrodilla,
eso hicimos tú y yo.

Dimos formas reales a un fantasma,
de la mente ridícula invención,
y hecho el ídolo ya, sacrificamos
en su altar nuestro amor.

(Extracto) A la luna (Gertrudis Gómez de Avellaneda)

Este poema está dedicado a la luna, busca exaltar la bellaza de nuestro satélite natural y alabarlo con gracia. El extracto que te mostramos contiene 2 estrofas y 4 versos dispuestos en arte mayor.

Tú, que rigiendo de la noche el carro,
Sus sombras vistes de cambiantes bellos,
Dando entre nubes -que en silencio arrollas-
Puros destellos.

Para que mi alma te bendiga y ame,
Cubre veloz tu lámpara importuna…
Cuando eclipsada mi ventura lloro,
¡Vélate, luna!…

(Extracto) A la musa (Alexander Blok)

La Musa era considerada por los antiguos griegos una diosa a la que se le rogaba para optener inspiración. En este extracto que Escribirte trae para ti, podemos disfrutar los primeros 8 versos del poema. Vamos a detallarlos.

Hay en tus melodías escondidas
de nuestro fin la noticia fatal.
Llevas la maldición de Dios, y llevas
la profanación de la felicidad.

Hay en ti una fuerza tan fascinante
que me apresto a acusarte yo también
de perder a los seres candorosos
seduciéndolos con tu esplendidez…

Poemas de 3 estrofas y 4 versos

A medida que se van agregando estrofas a los poemas, se tiene la posibilidad de ir contando historias más densas y con ello dejar fluir la imaginación y la inspiración, Vamos a repasar estos poemas de 3 estrofas y cuatro versos.

(Extracto) Te vi llorar (Lord Byron)

En este poema de 3 estrofas y 4 versos, el autor describe las emociones que recrudecen sus sentidos al percibir, de cualquier forma, a la persona que despierta hermosos sentimientos en él.

¡Yo te vi llorar! Tu lágrima, mía,
en tu pupila azul brillaba inquieta,
como la blanca gota de rocío
sobre el tallo delicado de la violeta.

¡Te vi reír! Y un fértil mayo,
las rosas deshojadas por la brisa
no pudieron dibujar en su desmayo
la inefable expresión de tu sonrisa.

Así como las nubes en el cielo
del sol reciben una luz tan bella,
que la noche no borra con su beso,
ni eclipsa con su luz la clara estrella…

(Extracto) Las promesas de un rostro (Charles Baudelaire)

En esta oportunidad el autor nos habla del amor, lo alaba, desde un punto de vista quizás oscuro que incluye a las tinieblas. Este poema lo presentamos con una estructura de 3 estrofas y 4 versos esperando que decidan leer más de este autor.

Yo amo, ¡oh, pálida beldad!, tus pestañas entornadas,
De las que parecen derramarse las tinieblas;
Tus ojos, bien que renegridos, me inspiran ideas
Que no son del todo fúnebres.

Tus ojos, que concuerdan con tus negros cabellos,
Con tu melena elástica,
Tus ojos, lánguidamente, me dicen: “Si tú quieres,
Amante de la musa plástica,

Seguir la esperanza que en ti hemos excitado,
Y todos los gustos que tú profesas,
Podrás comprobar nuestra veracidad
Desde el ombligo hasta las nalgas…

(Extracto) El primer beso de amor (Lord Byron)

En este poema de 3 estrofas y 4 versos el autor invita a degustar el primer beso, ese que hace que en el interior de las personas estallen emociones y vibre cada parte de su ser.

Ausente con tus ficciones de endebles romances,
Aquellos harapos de falsedad tejidos por la locura;
Dadme el espíritu fugaz con su débil resplandor,
O el arrebato que habita en el primer beso de amor.

Si, poetas, vuestros pechos con fantasías brillarán,
Aquella pasión en la arboleda danzará con ardor;
Y de la bendita inspiración vuestros sonetos fluirán,
¿Pero podrán alguna vez saborear el primer beso de amor?

Si Apolo debe rehusar su asistencia,
O las Nueve dispuestas están a tu servicio;
No las invoquéis, decidle adiós a las Musas,
Y prueba el efecto del primer beso de amor…

Poemas de 4 estrofas y 4 versos

Repasemos las obras de 4 estrofas y 4 versos de grandes poetas de la historia de la humanidad y vamos a ver la fluidez de las letras que conforman cada verso.

Rima LII (Lope de Vega)

Una depresión tan profunda embarga al autor en este poema de 4 estrofas y 4 versos, que desesperadamente quiere desaparecer la faz de la tierra para no quedarse sufriendo con el dolor que lleva a cuestas.

Olas gigantes que os rompéis bramando
en las playas desiertas y remotas,
envuelto entre la sábana de espumas,
¡llevadme con vosotras!

Ráfagas de huracán que arrebatáis
del alto bosque las marchitas hojas,
arrastrado en el ciego torbellino,
¡llevadme con vosotras!

Nube de tempestad que rompe el rayo
y en fuego ornáis las sangrientas orlas,
arrebatado entre la niebla oscura,
¡llevadme con vosotras!.

Llevadme, por piedad, a donde el vértigo
con la razón me arranque la memoria.
¡Por piedad! ¡Tengo miedo de quedarme
con mi dolor a solas!.

Para que los leas con tus ojos grises (Gustavo Adolfo Bécquer)

Este poema es una clara declaración de amor que hace el autor con una estupenda rima y versos en arte mayor que permiten ver la exquisita pluma del mismo.

Para que los leas con tus ojos grises,
para que los cantes con tu clara voz,
para que llenen de emoción tu pecho,
hice mis versos yo.

Para que encuentren en tu pecho asilo
y les des juventud, vida, calor,
tres cosas que yo no puedo darles,
hice mis versos yo.

Para hacerte gozar con mi alegría,
para que sufras tú con mi dolor,
para que sientas palpitar mi vida,
hice mis versos yo.

Para poder poner ante tus plantas
la ofrenda de mi vida y de mi amor,
con alma, sueños rotos, risas, lágrimas,
hice mis versos yo.

Cuerpo de Mujer (Pablo Neruda)

Pertenencia es la palabra clave que describe la forma con la que el autor se refiere a una mujer que claramente ha calado en su ser. Un poema de 4 estrofas y 4 versos que habla del amor, la posesión y el deseo.

Cuerpo de mujer, blancas colinas, muslos blancos,
te pareces al mundo en tu actitud de entrega.
Mi cuerpo de labriego salvaje te socava
y hace saltar el hijo del fondo de la tierra.

Fui solo como un túnel. De mí huían los pájaros
y en mí la noche entraba su invasión poderosa.
Para sobrevivirme te forjé como un arma,
como una flecha en mi arco, como una piedra en mi honda.

Pero cae la hora de la venganza, y te amo.
Cuerpo de piel, de musgo, de leche ávida y firme.
Ah los vasos del pecho! Ah los ojos de ausencia!
Ah las rosas del pubis! Ah tu voz lenta y triste!

Cuerpo de mujer mía, persistirá en tu gracia.
Mi sed, mi ansia sin límite, mi camino indeciso!
Oscuros cauces donde la sed eterna sigue,
y la fatiga sigue, y el dolor infinito.

Poemas de 5 estrofas y 4 versos

Claramente podemos observar que los poemas que tienen 4 versos en cada una de sus estrofas, tienen una cadencia simple, presta para la lectura fluida y una mejor comprensión de las ideas del autor. Repasemos estas prosas de 5 estrofas y 4 versos.

Los versos permiten que los poemas se conviertan en parte de la vida de las personas.

Me gusta cuando callas (Pablo Neruda)

El autor explora con estas líneas el silencio que reconforta a una pareja y la hace descubrir los detalles de gestos y comportamientos que añaden valor y hace que perdure una relación.

Me gustas cuando callas porque estás como ausente,
y me oyes desde lejos, y mi voz no te toca.
Parece que los ojos se te hubieran volado
y parece que un beso te cerrara la boca.

Como todas las cosas están llenas de mi alma
emerges de las cosas, llena del alma mía.
Mariposa de sueño, te pareces a mi alma,
y te pareces a la palabra melancolía.

Me gustas cuando callas y estás como distante.
Y estás como quejándote, mariposa en arrullo.
Y me oyes desde lejos, y mi voz no te alcanza:
déjame que me calle con el silencio tuyo.

Déjame que te hable también con tu silencio
claro como una lámpara, simple como un anillo.
Eres como la noche, callada y constelada.
Tu silencio es de estrella, tan lejano y sencillo.

Me gustas cuando callas porque estás como ausente.
Distante y dolorosa como si hubieras muerto.
Una palabra entonces, una sonrisa bastan.
Y estoy alegre, alegre de que no sea cierto.

Castilla (Miguel de Unamuno)

El amor que se tiene por ciertos lugares, que pueden o no ser la tierra natal, muchas veces sirven de inspiración para elaborar hermosos poemas. Veamos la forma en la que Unamuno habla de Castilla con este poema de 5 estrofas y 4 versos.

Tú me levantas, tierra de Castilla,
en la rugosa palma de tu mano,
al cielo que te enciende y te refresca,
al cielo, tu amo.

Tierra nervuda, enjuta, despejada,
madre de corazones y de brazos,
toma el presente en ti viejos colores
del noble antaño.

Con la pradera cóncava del cielo
lindan en torno tus desnudos campos,
tiene en ti cuna el sol y en ti sepulcro
y en ti santuario.

Es todo cima tu extensión redonda
y en ti me siento al cielo levantado,
aire de cumbre es el que se respira
aquí, en tus páramos.

¡Ara gigante, tierra castellana,
a ese tu aire soltaré mis cantos,
si te son dignos bajarán al mundo
desde lo alto!

Árbol de fuego (Alfredo Espino)

El amor o el cariño puede ser expresado a cualquier ser vivo, en este caso el autor lo hace hacia un árbol, la naturaleza que nos provee de tanto puede ser la musa de hermosas palabras tal como lo hace Espino con este poema de 5 estrofas y 4 versos.

Son tan vivos los rubores
de tus flores, raro amigo,
que yo a tus flores les digo:
«Corazones hechos flores».

Y a pensar a veces llego:
Si este árbol labios se hiciera…
¡ah, cuánto beso naciera
de tantos labios de fuego…!

Amigo: qué lindos trajes
te ha regalado el Señor;
te prefirió con su amor
vistiendo de celajes…

Qué bueno el cielo contigo,
árbol de la tierra mía…
Con el alma te bendigo,
porque me das tu poesía…

Bajo un jardín de celajes,
al verte estuve creyendo
que ya el sol se estaba hundiendo
adentro de tus ramajes.

Poemas de 6 estrofas y 4 versos

La complejidad de los poemas se va acrecentando a medida que se añaden estrofas. Pero también permiten que los autores y los lectores puedan desarrollar las ideas y la imaginación de una manera más completa. En esta selección final de poemas podremos apreciar lo espinoso y sencillo de grandes poetas.

¡Adiós! (Alfonsina Storni)

Las despedidas, los cierres, las defunciones y demás aspectos que concluyen ciclos suelen ser dolorosos, en esta oportunidad la autora habla de un cierre que anhela con tantísima fuerza y que le cubre enteramente de una gran pena.

Las cosas que mueren jamás resucitan,
las cosas que mueren no tornan jamás.
¡Se quiebran los vasos y el vidrio que queda
es polvo por siempre y por siempre será!

Cuando los capullos caen de la rama
dos veces seguidas no florecerán…
¡Las flores tronchadas por el viento impío
se agotan por siempre, por siempre jamás!

¡Los días que fueron, los días perdidos,
los días inertes ya no volverán!
¡Qué tristes las horas que se desgranaron
bajo el aletazo de la soledad!

¡Qué tristes las sombras, las sombras nefastas,
las sombras creadas por nuestra maldad!
¡Oh, las cosas idas, las cosas marchitas,
las cosas celestes que así se nos van!

¡Corazón… silencia!… ¡Cúbrete de llagas!…
—de llagas infectas— ¡cúbrete de mal!…
¡Que todo el que llegue se muera al tocarte,
corazón maldito que inquietas mi afán!

¡Adiós para siempre mis dulzuras todas!
¡Adiós mi alegría llena de bondad!
¡Oh, las cosas muertas, las cosas marchitas,
las cosas celestes que no vuelven más! …

El alquimista (Jorge Luis Borges)

Jorge Luis Borges nos muestra con este poema de 5 estrofas y 4 versos, la complejidad del pensamiento, la fluidez de las palabras, las consideraciones para el análisis y la estructura del poema que brama iracundo por ser escuchado.

Lento en el alba un joven que ha gastado
La larga reflexión y las avaras
Vigilias considera ensimismado
Los insomnes braseros y alquitaras.

Sabe que el oro, ese Proteo, acecha
Bajo cualquier azar, como el destino;
Sabe que está en el polvo del camino,
En el arco, en el brazo y en la flecha.

En su oscura visión de un ser secreto
Que se oculta en el astro y en el lodo,
Late aquel otro sueño de que todo
Es agua, que vio Tales de Mileto.

Otra visión habrá; la de un eterno
Dios cuya ubicua faz es cada cosa,
Que explicará el geométrico Spinoza
En un libro más arduo que el Averno…

En los vastos confines orientales
Del azul palidecen los planetas,
El alquimista piensa en las secretas
Leyes que unen planetas y metales.

Y mientras cree tocar enardecido
El oro aquél que matará la Muerte.
Dios, que sabe de alquimia, lo convierte
En polvo, en nadie, en nada y en olvido.

Un sol (Alfonsina Storni)

Con una prosa hermosa, Alfonsina Storni habla del amor, ese que quiere escuchar, sentir y vivir aún cuando las experiencias pasadas no le hayan honrado los sentimientos tal como hubiere querido.

Mi corazón es como un dios sin lengua,
Mudo se está a la espera del milagro,
He amado mucho, todo amor fue magro,
Que todo amor lo conocí con mengua.

He amado hasta llorar, hasta morirme.
Amé hasta odiar, amé hasta la locura,
Pero yo espero algún amor natura
Capaz de renovarme y redimirme.

Amor que fructifique mi desierto
Y me haga brotar ramas sensitivas,
Soy una selva de raíces vivas,
Sólo el follaje suele estarse muerto.

¿En dónde está quien mi deseo alienta?
¿Me empobreció a sus ojos el ramaje?
Vulgar estorbo, pálido follaje
Distinto al tronco fiel que lo alimenta.

¿En dónde está el espíritu sombrío
De cuya opacidad brote la llama?
Ah, si mis mundos con su amor inflama
Yo seré incontenible como un río.

¿En dónde está el que con su amor me envuelva?
Ha de traer su gran verdad sabida…
Hielo y más hielo recogí en la vida:
Yo necesito un sol que me disuelva.

Los versos son la columna vertebral de toda prosa, aquí demostramos que sin importar su longitud, los versos permiten darle sentido a las palabras.

Si te han gustado estos poemas que Escribirte trajo para ti, compártelos y deja tus comentarios.