25 Hermosos Poemas de Aniversario, Unicos y Especiales

¿Cuáles son los mejores poemas de aniversario? Los poemas de aniversarios, son asociados comúnmente a la celebración de la fecha de un acontecimiento. Este día es reiterado todos los años, siendo los eventos más conocidos y conmemorados el cumpleaños y el día de bodas.

Si bien es correcto referirse a aniversario como sinónimo de cumpleaños, en la cotidianidad es esta última palabra la más empleada.

Por el contrario, es de esperar que una pareja celebre los meses o años de noviazgo y posterior a la boda, su aniversario.  Además, se conmemoran otros aniversarios como lo son inauguraciones de obras o empresas, el fallecimiento de un ser querido o algún acontecimiento a escala nacional o internacional.

Poemas de aniversario de Bodas

Amor. Cuatro letras que significan una emoción intensa hacia otro ser vivo. Hay muchas formas de amor: hacia un hijo o un hermano, una madre, un padre o un esposo.

Cuando una pareja sigue amándose a través de los años, el aniversario de bodas resulta ser una fecha reservada, en muchos casos, para ellos.

25 poemas de aniversario
Poemas de aniversario

Por ser este día especial para el enamorado, muchos escritores y poetas dedican algunos versos a esta fecha. Aquí se encuentran recopilados 25 de los mejores poemas de aniversario, muchos de los cuáles sirven para regalar en esta fecha única.

Aquí se encuentran 25 poemas para conmemorar algunos aniversarios.

25. Poema Aniversario

Una persona anónima escribió este poema para su pareja. Se lo presentó el día de su aniversario, expresándole lo mucho que aún la ama a pesar del tiempo transcurrido.

Parece que fue ayer cuando besaste mi mano.
Recuerdos de ese día jamás podré olvidarlo.
Inolvidables las horas que a tu lado he pasado
viviendo día a día eternamente enamorados.

Eres el amor de mi vida, nunca lo he negado
también tú me amas, siempre me lo has mostrado.
Juntos hemos crecido, juntos hemos madurado.
Conocernos, fue lo mejor que nos ha pasado.

Nuestra unión ha llegado a la plenitud de lo soñado.
Conseguimos todo, lo que habíamos anhelado.
Emociones compartidas, sentimientos encontrados,
disfrutamos la vida y de estar enamorados.

Es nuestro aniversario, por eso estamos brindando,
Las más bellas cosas las he vivido a tu lado.
Aquí tienes mi regalo, lo tengo en mi mano
Mi corazón es tuyo, tómalo…
¡Te lo regalo!

24. Poema Es mi regalo

Los presentes versos, escritos anónimamente, se presentan como un regalo a aquella persona con la que se han vivido muchos años, enamorados. El día del aniversario, este poema acompaña a una repetición de aquella primera noche de casados.

En este nuestro nuevo aniversario
te ofrezco un tesoro de gran valor,
un poema te entrego de regalo,
te doy lo que sale de mi corazón.

Entrego mis letras llenas de emoción,
junto al aroma de la flor más bella,
te ofrezco mis caricias y mi pasión,
y la melodía de un coro de estrellas.

También regalo mi linda sonrisa
te pido a cambio tus dulces caricias,
te entrego las llaves de mi alma
a cambio no voy a pedirte nada.

En las mesitas las velas encendidas
recordando nuestra noche de bodas,
las sábanas con pétalos de rosas,
y en la cama una botella y dos copas.

Como aquél día en que nos casamos
en el cielo una noche de luna llena,
a recordar aquel momento volvamos,
descorcha el champán, brindemos por ella.

Los años han hecho que las palabras
no sean necesarias para entendernos,
tantos años juntos jamás pudieron
destruir el amor que ambos tenemos.

Una historia como pocas vivimos,
un hogar feliz nosotros construimos,
celebremos que perdura en el tiempo,
¡Juntemos las copas, ahora brindemos!

23. Poema Aniversario de Hugo Cuevas Mohr

Hugo Cuevas Mohr le dedica este poema a su esposa en el día de su aniversario. En él relata las muchas razones por las que la quiere “entre todo y a pesar de todo”.

Te quiero
porque has abierto ventanas ocultas tras las persianas,
porque has limpiado mis ojos
y has sembrado colores que mis paisajes no conocían,
porque mi corazón tiene pasadizos nuevos
que tus manos han labrado,
porque mi mente tiene fronteras inexploradas
que tus palabras han despertado.

Te quiero
porque no soy el mismo hombre
que ayer encontraste en tu lecho,
porque he ido liberando mi alma
y siento la brisa sobre mi pecho,
como siento tus manos cuando me abrazan,
como siento tus ojos cuando me buscan,
como siento tus besos
sobre mi boca
y mi silencio.

Te quiero
porque un año más ha llegado
y estás conmigo,
porque el amor sigue acercándonos
entre todo
y a pesar de todo,
porque he encontrado el estrecho espacio
que separa tu risa del azul del cielo
que separa tu piel del universo.

22. Poema Entre sábanas

Un escritor anónimo relata en estos versos el sentimiento de amor y gozo que experimenta cuando se acuesta al anochecer con aquella mujer, sólo para despertar a la mañana siguiente a su lado.

Entre sábanas blancas bordadas en seda
todas las mañanas renace nuestro amor.
Tus besos y caricias hacen que suceda,
me entrego extasiada a tus deseos sin temor.

Con hermosos ojos del color del cielo
recorre mi cuerpo tu seductora mirada.
Me enciendo lentamente y derrites mi hielo.
Imagino mil cosas, pero no digo nada.

Pierdo los sentidos, el corazón no se equivoca,
me acarician suavemente y recorren tus manos.
En ese momento mi boca busca tu boca,
y como fieras salvajes al amor nos entregamos.

Nuestros cuerpos enlazados terminan abrazados,
en tu rostro sereno se refleja la calma.
Un máximo gozo nuestros cuerpos alcanzaron,
estando unidos por siempre en el cuerpo y el alma.

Después de amarnos, compartimos la almohada.
Una tenue luz del sol ya entra por la ventana.
Nos miramos a los ojos sin decirnos nada,
hemos vuelto a amarnos, como todas las mañanas.

21. Poema Te siente mi alma

Estos versos anónimos narran el encuentro entre dos personas, que separadas por el tiempo, se han vuelto a unir en el amor que no ha muerto. Esa noche, el poeta explica, se crean nuevos votos.

Te siente mi alma, como toque al Universo
mis ojos brillan cual lucero en firmamento,
hoy volvimos a encontrarnos, como hace un tiempo
para reafirmar nuestro noble sentimiento.

Y si miras hacia el cielo allí está la Luna
quien fuera testigo de lo que nació adentro,
que empezó aquella noche de cielo estrellado
donde sólo se escuchaba el sonido del viento.

Las mariposas fueron a dormir en silencio
los pájaros nos observaban desde sus nidos
nosotros dos solos, estábamos despiertos
para profesarnos sentimientos eternos.

Las nubes cantaban como un coro en el cielo,
las estrellas jugaban en el universo,
la luna dialogaba con aquel lucero,
y empezaba entre nosotros algo bello.

Recuerdo ese día, me dijiste “te quiero”,
que nunca me dejarías, aunque pase el tiempo,
y me protegerías de huracanes y truenos,
que para nosotros sólo habría estrellas en el cielo.

Y volvimos de nuevo a recordar el momento,
en que, en ese lago me dijiste “te quiero”,
de nuevo está la luna brillando en el cielo
y las estrellas titilan contentas de vernos.

Las brisas se elevan en tu voz que me nombra,
las promesas renuevan nuestro amor eterno,
y aunque vengan tempestades, piedras y truenos,
estarás conmigo en perdurable vuelo.

Con caricias y besos sellamos el encuentro,
los lirios mudos observaban en silencio,
con el beso la promesa de un amor eterno
y de estar juntos a donde nos lleve el viento.

20. Poema Veintiún pétalos de rosas de Juan Antonio Valero

El poema de Juan Antonio Valero, escrito con pasión e intensidad, muestra un inmenso amor hacia la mujer de quien escribe. Es a ella a quien hace innumerable promesas.

Veintiún pétalos de rosas,
esparciré sobre tu cama,
he descubierto que estas cosas
te emocionan y te encantan
acompañados de unas velas
y la melodía de una guitarra
dulce perfume que acompaña
a la piel morena de tu espalda.

Veintiún pasos y una cuarta,
para llegar hasta tu orilla,
llevar zapatos no hacen falta
pues sé bien que te maravilla,
si no caminas cuando andas
siempre volando de puntillas
y en tu pradera vas descalza,
eres libre y sin pesadillas.

Veintiún días a tu lado,
sin duda es una bendición,
saber que siempre te he amado,
estoy tan lleno de ilusión,
da fuerzas al enamorado,
también me llena de emoción,
conseguiré mis objetivos
cuando consiga tu atención.

Veintiún suspiros que recuerdan,
una vida llena de amor,
regándola sobre la tierra
como una lluvia que cayó,
sueños tan llenos de belleza
flores que marca el corazón
sin una gota que se pierda
porque regalan mi emoción.

No son veintidós, ni veinte,
los veintiún besos que te di
porque multipliqué por siete
y su suma te hizo sonreír
el siete por tres es medicina
si sus gotas las sabes regular
en tu cara resultan agua fina
y la llenan de felicidad.

19. Poema En estos cinco otoños

Cada año que pasa, el aniversario de bodas adquiere un nuevo nombre. El autor anónimo de este poema se refiere al aniversario de madera, a los 5 años de casados, y relata las estaciones que han convivido hasta el día de hoy.

En estos 5 otoños que pasaron muy ligero
desde aquel día que te dije “te quiero”
vivimos una historia de amor como pocas
aceptando nuestros triunfos y también derrotas.

En estos 5 inviernos que tú y yo sobrevivimos
soportando tormentas y temporales de frío,
con coraje hicimos frente a los retos del destino
encendiendo al máximo la calefacción a cariño.

En estas 5 primaveras que deleitaron nuestras vidas
disfrutando la belleza del renacer cada día,
llovieron bendiciones que renuevan la esperanza
reverdeciendo cada año más nuestra alianza.

En estos 5 veranos que vivimos juntos
y el calor de la pasión bañó nuestros asuntos,
creo que tú eras para mí, no tengo dudas,
y estas palabras que te digo son muy oportunas.

Estas estaciones… fueron toda una vida
viviendo muy juntitos de noche y de día.
Nuestras bodas de madera vamos a festejar,
homenajeando al amor y a nuestro hermoso hogar.

18. Poema Canción de aniversario de Luis García Montero

Luis García Montero narra el sentimiento del aún recién enamorado, a los tres años de estar casado, o simplemente saliendo, con la misma hermosa mujer.

Son extrañamente hermosos todavía,
estos labios de hace ahora tres años
y me parece inédito
el gesto de tu beso,
este llegar aquí cada vez más tranquilo,
con la serenidad
del que tiene por cómplice la vida
y su rutina.

Hoy sabemos que entonces,
cuando tus veinte años y mi primer abrazo,
empezamos por ser
sobre todo indecisos: la tímida torpeza
de la primera noche
y la dificultad
con que dejar las manos
en el hábito infiel de nuestros vicios.

Ahora
extrañamente hermoso estar aquí,
demasiado a menudo y decididos,
incómodo
de no sentir el peso de los años
aprendiendo contigo la premeditación
y escribiendo en tu piel mi alevosía.

Porque suele haber bancos donde se espera siempre,
aceras que prefieres por costumbre
o líneas de autobús al mediodía.

Y sin embargo tú
reapareces inédita en tu gesto
para decirme hoy
que le conteste al tiempo y sus preguntas
el práctico saber que tienes de mi cuerpo.

17. Poema Esta historia un poeta

Estos versos reflejan el festejo de una noche, una serenata para conmemorar el aniversario del poeta anónimo con la persona que más ama.

Esta historia un poeta relata
acompañada de una serenata
bajo esta luna escarlata
que nuestro amor delata.

Las canciones comienzan a sonar,
“Amor de mi vida” es la primera,
que con sólo escuchar el principio
las lágrimas empiezan a brotar.

“En las buenas y en las malas” es la siguiente,
cada palabra es una verdad latente,
porque han sido visitados por la tristeza
y sus ojos de llorar se han cansado.

Pero a cada instante han disfrutado
también de los momentos alegres
dibujando en sus rostros sonrisas
reflejo de la alegría de su alma.

“Por este amor que me das” las canciones continúan,
y mis felicitaciones ahora las acompañan
y mis ojos también se empañan
por esta alegría que los ha vestido.

Esta es la historia que el poeta relata
acompañadas de una serenata,
acompañadas también de una flor,
celebradas por nuestro eterno amor.

16. Poema En este aniversario, mi amor de Yolanda Barry

Yolanda Barry dedica estos versos al amor de su vida, con la intensidad del sentimiento acompañado de la emoción de haber estado otro año, juntos.

En este aniversario, mi amor, quiero darte las gracias
por la dicha de tenerte, por tu tiempo, tus caricias,
por enseñarme a vivir sin prisas, te quiero ver alegre,
quiero que sientas, amor, cuanto yo te amo… para siempre.

Para siempre juramos ante Dios,
amarnos más allá del infinito.
y en nuestro aniversario quiero decirte
que el amor que nos prometimos ayer
hoy sigue más vivo.

Quiero regalarte mis palabras en un poema bonito
lleno de sentimientos, y un te quiero calladito.


Que te lo diga al oído con la inspiración
de este gran amor
que es tuyo que lo llevo conmigo

para brindártelo en este día tan especial.
Que cumplimos un año más de estar juntos.

15. Poema Aniversario de bodas

Este autor anónimo escribe sobre lo difícil que resulta, cada vez más, alcanzar el siguiente aniversario de bodas. Por ello, aplaude a los que logran celebrarlo.

Un año más
pasa sin casi darnos cuenta.

La vida va pasando poco a poco
y llega un día en que recordamos
el momento en que comenzó
un largo camino: en este caso,
el matrimonio.

No es fácil ni sencillo
una relación tan especial y complicada
como es el la del esposo y la esposa.

Pero cada vez que llega ese día de aniversario,
(a pesar de que por lo general
con el pasar del tiempo la vamos olvidando
y celebrando con menos entusiasmo),
es como un atleta cuando llega a su meta.

Solo que en ese mismo instante
comienza otro reto,
cada vez más alto. ¿Recuerdas tu primer aniversario?

¡Lo celebraron muy felices los dos!
Así debe ser cada nuevo aniversario:
llenos de amor y felicidad
porque van rompiendo records,
alcanzando metas,
rompiendo barreras…

Dios los bendice.

14. Poema Feliz aniversario

En estos versos, el poeta rememora cómo empezaron su historia. Recuerda el día en que empezaron a salir y cuándo decidieron casarse. De esta forma, regala este poema en su aniversario de bodas.

Fue un día como hoy en el que nos dimos el primer beso.
Que dejamos salir a flote nuestros sentimientos.
Que prometimos amarnos y ser felices.
Y dejar que el amor se apodere de nuestros corazones.
Feliz aniversario.
Te amo.

13. Poema Aniversario de amor

El autor de este verso afirma haber sabido, desde el primer momento, el amor y la pasión tan intensa, eterna, que compartirían como pareja.

Cuando empezamos este amor
supe que sería por siempre.

Que no importaría lo que hablara
el resto si éramos felices.

Hemos pasado por muchas pruebas
y aún seguimos juntos.

Es porque lo que siento por ti
es amor verdadero.

Seamos felices,
pues hoy cumplimos un nuevo aniversario.

12. Poema de matrimonio

Si bien este poema podría usarse como votos e día de la boda, también sirve para celebrar un aniversario con la promesa de seguir esforzándose para jamás romper la unión.

Aunque el matrimonio sea obra del Cielo,
hay que trabajarlo en la tierra.

Prometo hacer horas extras si hace falta,
para que el nuestro nunca se rompa.

Hay más amor por ti en mi pecho,
que estrellas en el universo.

11. Poema de feliz aniversario

Corto y sencillo, pero no menos certero. Este verso resume el profundo amor que siente el autor hacia su pareja.

Compartir mi vida con la tuya es lo mejor de todo.
El tiempo que llevamos juntos es mucho,
pero no tanto como el amor que siento por ti.
Te amo querida. Feliz aniversario.

Poemas de aniversario por escritores famosos

Conocidos escritores como Gustavo Adolfo Bécquer, Víctor Hugo y Mario Benedetti cuentan en su repertorio con versos de gran hermosura.

Si bien no todos estos poemas se refieren directamente al aniversario, sirven como un espléndido regalo a esa persona amada o como conmemoración de un acontecimiento específico.

Aquí se encuentran recopilados 10 de los mejores poemas de aniversario, escritos por autores famosos.

10. Poema Cuando por fin se encuentran dos almas de Víctor Hugo

Víctor Hugo escribe estos versos, tan maravillosos, dedicados al encuentro y la creación del amor más puro y verdadero, el de almas gemelas.

Cuando por fin se encuentran dos almas,
que durante tanto tiempo se han buscado una a otra entre el gentío,
cuando advierten que son parejas,
que se comprenden y corresponden,
en una palabra, que son semejantes,
surge entonces para siempre una unión vehemente y pura como ellas mismas,
una unión que comienza en la tierra y perdura en el cielo.

Esa unión es amor,
amor auténtico, como en verdad muy pocos hombres pueden concebir,
amor que es una religión,
que deifica al ser amado cuya vida emana
del fervor y de la pasión y para el que los sacrificios
más grandes son los gozos más dulces.

9. Poema El arte del matrimonio de Wilfred A. Peterson

Con este poema, Peterson explica el real sentido del matrimonio con la esperanza, quizá, de alcanzar un vida plena y satisfactoria en pareja.

La felicidad en el matrimonio no es algo que simplemente suceda,
un buen matrimonio debe crearse.

En el matrimonio las pequeñas cosas son las grandes cosas;
nunca se es tan viejo para sostenerse las manos.
Es recordar decir “te amo” al menos una vez al día,
y nunca irse a dormir enojados.

Es nunca hablar con el otro solo por ser condescendiente;
el cortejo no debe terminar con la luna de miel,
debe continuar a través de los años.

Es tener un sentido mutuo de valores y objetivos comunes,
es pararse juntos enfrentando al mundo.
Es formar un círculo de amor que se alimenta en toda la familia.

Es hacer cosas para el otro, no en la actitud de servicio o sacrificio,
sino en el espíritu de gozo.
Es hablar con palabras de apreciación
y demostrar gratitud de manera considerada.

No se busca la perfección en sí,
es cultivar la flexibilidad, la paciencia,
la comprensión y el sentido del humor.

Es tener la capacidad de perdonar y de olvidar.
Es dar al otro una atmósfera en la que cada uno pueda crecer.
Es encontrar espacio para las cosas del espíritu,
en una búsqueda común del bien y la belleza.

Es establecer una relación en la cual la independencia sea por igual,
la dependencia mutua y las obligaciones recíprocas.

No es sólo casarse con la pareja perfecta, es ser la pareja perfecta.
Es descubrir lo que el matrimonio puede ser, en su mejor momento.

8. Poema Amor eterno de Gustavo Adolfo Bécquer

El autor de este poema, con inquebrantable convicción, jura la verdad de sus sentimientos ante la persona amada.

Podrá nublarse el sol eternamente;
podrá secarse en un instante el mar;
podrá romperse el eje de la tierra
Como un débil cristal.

¡Todo sucederá! Podrá la muerte
cubrirme con su fúnebre crespón;
pero jamás en mí podrá apagarse
La llama de tu amor.

7. Poema Cantar de amor de Miguel Ángel Gómez

En estos versos, Miguel Ángel Gómez expresa el miedo que puede acarrear la idea de pasar el resto de los días con una persona. No obstante, lo vale.

Los salmos del amor se yerguen de la tierra,
sus torrentes a veces las almas aniquilan.
Nosotros los cantamos dispuestos a perdernos
porque perderse es esto: sumirnos en la vida,
hundirnos en sus aguas sin miedo a enloquecer,
desventurados, ávidos, sobre lo temporal,
persiguiendo incansables un fulgor de lo eterno.

6. Poema Las causas de Jorge Luis Borges

Borges expresa todo lo que implicó su amor por aquella persona especial a quien alude en este poema.

Los ponientes y las generaciones.
Los días y ninguno fue el primero.
La frescura del agua en la garganta
de Adán. El ordenado Paraíso.
El ojo descifrando la tiniebla.

El amor de los lobos en el alba.
La palabra. El hexámetro. El espejo.
La Torre de Babel y la soberbia.
La luna que miraban los caldeos.
Las arenas innúmeras del Ganges.

Chuang-Tzu y la mariposa que lo sueña.
Las manzanas de oro de las islas.
Los pasos del errante laberinto.
El infinito lienzo de Penélope.
El tiempo circular de los estoicos.

La moneda en la boca del que ha muerto.
El peso de la espada en la balanza.
Cada gota de agua en la clepsidra.
Las águilas, los fastos, las legiones.
César en la mañana de Farsalia.

La sombra de las cruces en la tierra.
El ajedrez y el álgebra del persa.
Los rastros de las largas migraciones.
La conquista de reinos por la espada.
La brújula incesante. El mar abierto.

El eco del reloj en la memoria.
El rey ajusticiado por el hacha.
El polvo incalculable que fue ejércitos.
La voz del ruiseñor en Dinamarca.
La escrupulosa línea del calígrafo.

El rostro del suicida en el espejo.
El naipe del tahúr. El oro ávido.
Las formas de la nube en el desierto.

Cada arabesco del calidoscopio.
Cada remordimiento y cada lágrima.
Se precisaron todas esas cosas
para que nuestras manos se encontraran.

5. Poema Mañana, al alba de Víctor Hugo

En estos versos, el narrador confiesa su falta de voluntad de seguir viviendo cuando su amor no se encuentra a su lado. Él sabe que en alguna parte, ella lo espera.

Mañana, al alba, al tiempo que en los campos aclara,
partiré. Ya lo ves, yo sé que tú me esperas.
Caminaré los bosques, las montañas severas.
Ya no resisto el tiempo que de ti me separa.

Andaré, pensativo, puesta en ti la mirada,
sin oír lo que llama, sin ver lo que fulgura,
solo, oscuro, encorvado, con las manos cruzadas,
triste, y para mí el día será la noche oscura.

No miraré ni el oro que la tarde derrumba
ni las velas que al puerto van con lejano amor.
Y cuando haya llegado pondré sobre tu tumba
ramos verdes de acebo y de brezos en flor.

4. Poema Aniversario de Medardo Ángel Silva

El día de su aniversario, o cumpleaños, Medardo Ángel Silva escribe este poema sobre los dilemas que plantea el dejar de ser niño para convertirse en hombre.

Hoy cumpliré veinte años: Amargura sin nombre
de dejar de ser niño y empezar a ser hombre;
de razonar con lógica y proceder según
los Sanchos, profesores del sentido común.

Me son duros mis años y apenas si son veinte-
ahora se envejece tan prematuramente;
se vive tan de prisa, pronto se va tan lejos
que repentinamente nos encontramos viejos
en frente de las sombras, de espaldas a la aurora
y solos con la esfinge siempre interrogadora.

¡Oh madrugadas rosas, olientes a campiña
y a flor virgen; entonces estaba el alma niña
y el canto de la boca fluía de repente
y el reír sin motivo era cosa corriente!

Iba a la escuela por el más largo camino
tras dejar soñoliento la sábana de lino
y la cama bien tibia, cuyo recuerdo halaga
sólo al pensarlo ahora; aquel San Luis Gonzaga
de pupilas azules y rubia cabellera
que velaba los sueños desde la cabecera.

Aunque íbamos despacio, al fin la callejuela
acababa y estábamos enfrente de la escuela
con el “Mantilla” bien oculto bajo el brazo
y haciendo en el umbral mucho más lento el paso,
y entonces era el ver la calle más bonita,
más de oro el sol, más fresca la alegre mañanita.

Y después, en el aula con qué mirada inquieta
se observaban las huellas rojas de la palmeta
sonriendo, no sin cierto medroso escalofrío,
de la calva del dómine y su ceño sombrío.
Pero, ¿quién atendía a las explicaciones?

Hay tanto que observar en los negros rincones
y, además, es mejor contemplar los gorriones
en los nidos, seguir el áureo derrotero
de un rayito de sol o el girar bullanguero
de un insecto vestido de seda rubia o una
mosca de vellos de oro y alas de color de luna.

El sol es el amigo más bueno de la infancia;
nos miente tantas cosas bellas a la distancia,
tiene un brillar tan lindo de onza nueva! Reparte
tan bien su oro que nadie se queda sin su parte;
y por él no atendíamos a las explicaciones.

Ese brujo Aladino evocaba visiones
de las mil y una noches -de las mil maravillas-
y beodas de sueño nuestras almas sencillas
sin pensar, extendían sus manos suplicantes
como quien busca a tientas puñados de brillantes.

Oh, los líricos tiempos de la gorra y la blusa
y de la cabellera rebelde que rehúsa
la armonía de aquellos peinados maternales,
cuando íbamos vestidos de ropa nueva a Misa
dominical, y pese a los serios rituales,
al ver al monaguillo soltábamos la risa.

Oh, los juegos con novias de traje a las rodillas,
los besos inocentes que se dan a hurtadillas
a la bebé amorosa de diez o doce años,
y los sedeños roces de los rizos castaños
y las rimas primeras y las cartas primeras
que motivan insomnios y producen ojeras.

¡Adolescencia mía! te llevas tantas cosas,
¡que dudo si ha de darme la juventud más rosas!,
¡y siento como nunca la tristeza sin nombre,
de dejar de ser niño y empezar a ser hombre!

Hoy no es la adolescente mirada y risa franca
sino el cansado gesto de precoz amargura,
y está el alma, que fuera una paloma blanca,
triste de tantos sueños y de tanta lectura…!

3. Poema Aniversario de José Ángel Valente

En el aniversario de su muerte, José Ángel Valente le dedica este poema a un ser amado.

Tú no comprenderáspara qué he vuelto.
Tal vez, ahí tendida,no comprendes
nada de lo que vive.
(Está mojada y limpia la colina).

Aún te pienso con el rostro de siempre
y los cabellos, en su reino de humo,
un poco grises. No tengo ojos para más.
Tal vez no eres así y eso es la muerte.

He vuelto para hablarte.
Estoy aquí. Tú no comprendes
nada. Te he olvidado tanto y he
podido olvidarte tan poco.

Estoy alegre a veces
no me acuerdo de ti
(¿también esto es la muerte?).
No sé si me comprendes, ni
siquiera si estás aquí o resbalas
por un aire que nunca
pesó sobre mi boca.

(La colina está quieta sin embargo,
igual bajo su cielo  como entonces).
Más óyeme si puedes. Un día como hoy
cayó la nieve, arrebatada fue.
Yo cumplo, inútilmente, el rito.

Pongo esta lápida aquí. Pero no importa;
no puedes comprenderme.
Todo ha sido cortado.

2. Poema Aniversario de César Vallejo

En el presente, Vallejo resume la vida a lo largo de sus propios cumpleaños, lo que ha visto y lo que ha vivido.

¡Cuánto catorce ha habido en la existencia!
¡Qué créditos con bruma, en una esquina!
¡Qué diamante sintético, el del casco!

¡Cuánta más dulcedumbre
a lo largo, más honda superficie:
¡cuánto catorce ha habido en tan poco uno!
¡Qué deber, qué cortar y qué tajo,
de memoria a memoria, en la pestaña!

¡Cuanto más amarillo, más granate!
¡Cuánto catorce en un solo catorce!
Acordeón de la tarde, en esa esquina,
piano de la mañana, aquella tarde;

clarín de carne,  tambor de un solo palo,
guitarra sin cuarta ¡cuánta quinta,
y cuánta reunión de amigos tontos
y qué nido de tigres el tabaco!

¡Cuánto catorce ha habido en la existencia!
¿Qué te diré ahora,
quince feliz, ajeno, quince de otros?
Nada más que no crece ya el cabello,
que han venido por las cartas,

que me brillan los seres que he parido,
que no hay nadie en mi tumba
y que me han confundido con mi llanto.
¡Cuánto catorce ha habido en la existencia!

1. Poema Cuadragésimo aniversario de Mario Benedetti

Si bien este poema no recuerda ningún evento alegre como el cumpleaños o el aniversario de bodas, es indispensable que se encuentre en esta lista. En estos versos, Mario Benedetti alude al aniversario de una tragedia en la historia de la humanidad.

Ahora en buena hora
con cielo transparente y suave clima
el mundo conmemora
aunque el pasado oprima
estos cuarenta agostos de Hiroshima.

Los nipones hicieron
un survey escolar de varios usos
y los niños dijeron
sin mostrarse confusos
la bomba fue arrojada por los rusos.

Si se atiende al alcalde
de la misma ciudad a la que exhuman
quizá todo fue en balde
sus palabras abruman
mas no menciona ni una vez a Truman.

Los muertos son ceniza
Occidente da dólares y apoyo
Oriente olvida aprisa
ya salvado el escollo
la bomba es un factor de desarrollo.

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