+10 Poemas de Francisco Villaespesa ¡Inolvidables!

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Poemas de Francisco Villaespesa
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¿Que tan conocida es la poesía de Francisco Villaespesa? Pese a que muchos ignoran su nombre, Villaespesa es un poeta que gozó de gran popularidad durante su vida, y un referente destacable del modernismo español.

La actividad literaria de este importante escritor fue extensa en obras, no solo en la lírica sino también en el teatro en el que incursionó con éxito.

Publicó 151 libros, sin contar los poemas o escritos que desarrolló de forma no oficial.

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Francisco Villaespesa, fue bastante criticado por la opinión pública, pues al ser un poeta tan fecundo, se decía que escribía y publicaba en cantidades sin siquiera revisar y corregir sus trabajos.

Como poeta, cuenta con un repertorio interesante, su obra muestra elementos reincidentes como la sensualidad, tristeza y desánimo escogidos con elegancia y presentados a través de versos de incomparable belleza.

Conoce más sobre el estilo y los poemas del importante escribir oriundo de España, en este artículo dedicado a su vida y obra.

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Poemas de Francisco Villaespesa de estilo modernista

El estilo literario de Francisco Villaespesa estuvo enmarcado dentro de las características del modernismo y utilizó un lenguaje elegante, refinado y culto que le proporciono a su obra un tono de distinción.

Además contó con una enorme capacidad creativa e innovadora en las letras que le otorgaron un sitial especial.

Villaespesa fue un escritor que imprimió sonoridad y musicalidad a sus versos, utilizó con regularidad las metáforas y los símbolos en sus diferentes temáticas, tales como el amor, la historia y la tristeza.

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Poemas de Francisco Villaespesa de estilo modernista

A la fortuna

En este poema de Francisco Villaespesa con que iniciamos el recorrido por los textos más relevantes de este escritor español, utiliza el típico lenguaje elegante y describe un la desdicha que ha vivido un individuo tras estar marcado por una vida de tragedias y melancolías.

Cuatro muros de cal, libros, y una
ventana al campo, y en la lejanía
las montañas o el mar, y la alegría
del sol, y la tristeza de la luna:

eso a mi eterna laxitud moruna,
para vivir en paz le bastaría…
¡Bien poco es lo que pides, alma mía,
pero menos te ha dado la Fortuna!

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Échate, alma, a recordar… ¡Infancia
sin madre, adolescencia sin amores,
juventud sin placer!… ¡Así has vivido!…

¡Y ahora, un caduco otoño sin fragancia,
un pálido luar sin ruiseñores,
y un amor imposible sin olvido!

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Celos

En las relaciones amorosas no todo es color  de rosas, los celos en ocasiones llegan para perturbar la mente de las personas y afectar la relación.

En este poema de Francisco Villaespesa el autor describe como los celos pueden envolver los pensamientos de las personas y cometer actos violentos.

Al saber la verdad de tu perjurio
loco de celos, penetré en tu cuarto…
Dormías inocente como un ángel,
con los rubios cabellos destrenzados
enlazadas las manos sobre el pecho
y entreabiertos los labios…

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Me aproximé a tu lecho, y de repente
oprimí tu garganta entre mis manos…
Despertaste… Miráronme tus ojos…
¡Y quedé deslumbrado,
igual que un ciego que de pronto viese
brillar del sol los luminosos rayos!

¡Y en vez de estrangularte, con mis besos
volví a cerrar el oro de tus párpados!

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Balada

Este poema de Francisco Villaespesa describe aspectos románticos inspirador que reúne incógnitas y las explica con la elegancia que caracteriza al escritor español.

Llamaron quedo, muy quedo,
a las puertas de la casa.
-¿Será algún sueño- le dije-
que viene a alegrar tu alma?

-¡Quizás! -contestó riendo…
Su risa y su voz soñaban.
Volvieron a llamar quedo
a las puertas de la casa…

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-¿Será el amor?-grité, pálido,
llenos los ojos de lágrimas…
-Acaso- dijo mirándome…
Su voz de pasión temblaba…

Llamaron quedo, muy quedo,
a las puertas de la casa.
-¿Será la Muerte? -le dije…
Ella no me dijo nada…

Y se quedó inmóvil, rígida,
sobre la blanca almohada,
las manos como la cera
y las mejillas muy pálidas.

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Junto al mar

Con refinado y culto lenguaje es plasmado este poema de Francisco Villaespesa en el que se puede notar el estilo característico del autor y las las ideas que invadían su mente a la hora de escribir.

Todo en silencio está. Bajo la parra
yace el lebrel por el calor rendido.
Torna a la flor la abeja, el ave al nido,
y a dormir nos invita la cigarra.

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La madreselva que al balcón se agarra,
vierte como un suave olor a olvido;
y a lo lejos escúchase el quejido
de una pena andaluza, en la guitarra.

Del mar de espigas en las áureas olas
fingen las encendidas amapolas
corazones de llamas rodeados…

¡Y el sudor, con sus gotas crepitantes,
ciñe a tus bucles, como el sol dorados,
una regia corona de diamantes!

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El reloj

El tiempo parece inspirar muchas obras de carácter poético y este poema de Francisco Villaespesa se enfoca justamente en este elemento sobre el cual muchos de sus contemporáneos han escrito.

Tardes de Paz… Monotonía
de lluvia en las vidrieras…
Se extingue el humo gris del día…
¿En dónde están mis primaveras?

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La lluvia es una fantasía,
de misteriosas encajeras…
Tú, que tejiste mi alegría,
¿tras qué cristal mi vuelta esperas…?

Lentas deslízanse en la alfombra
las tocas negras de la sombra;
viuda que no falta a la cita…

Igual que un pecho adormecido
el reloj tímido palpita…
¡Oh juventud! ¿Dónde te has ido…?

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En la penumbra

Con la elegancia de sus palabras, Francisco Villaespesa escribe este poema inspirado en el amor y la pasión, además describe lo cautivador que puede ser los hechos amorosos y más con atributos seductores.

¡La hora confidencial!… Entre banales
palabras, toda entera, te respiro
como un perfume, y en tus ojos miro
desnudarse tu espíritu. ..Hay fatales

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silencios… Se oscurecen los cristales;
y se esfuma la luz en un suspiro,
temblando sobre el pálido zafiro
que azula entre tus manos imperiales.

Las tinieblas palpitan… Andan miedos
descalzos por las sedas de la alfombra,
mientras que, presintiendo tus hechizos,

naufraga la blancura de mis dedos
en la profunda y ondulante sombra
del mar tempestuoso de tus rizos.

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Poemas de Francisco Villaespesa ¡Los jardines de afrodita!

La personalidad liberal y romántica definió a Francisco Villaespesacon y la tópica imagen del bohemio modernista a su obra, ambos elementos destaca en uno de sus más populares poemarios los jardines de afrodita.

+10 Poemas de Francisco Villaespesa inolvidables

Poemas de Francisco Villaespesa ¡Los jardines de afrodita!

Este expendido trabajo de la autoría del destacado escritor cuenta con una recopilación de varios escritos enfocados en diferentes temáticas, pero en la que principalmente se destacan elementos románticos.

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Aquí te traemos algunos de los poemas que puedes encontrar en esta obra expendida de Francisco Villaespesa.

Los jardines de Afrodita (V)

El amor y todos los elementos que giran entorno a este representan el protagónico de este poema de Francisco Villaespesa extraído de una de la composiciones más importante de su carrera.

El cisne se acercó. Trémula Leda
la mano hunde en la nieve del plumaje,
y se adormece el alma del paisaje
de un rojo crepúsculo de seda.

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La onda azul, al morir, suspira queda;
gorjea un ruiseñor entre el ramaje,
y un toro, ebrio de amor, muge salvaje
en la sombra nupcial de la arboleda.

Tendió el cisne la curva de su cuello,
y con el ala -cándido abanico-,
acarició los senos y el cabello.

Leda dio un grito y se quedó extasiada…
y el cisne levantó, rojo, su pico
como triunfal insignia ensangrentada.

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Los jardines de Afrodita (X)

Con palabras de melancolía se construye este poema de Francisco Villaespesa que describe entre tristezas y penurias sus deseos más profundos referidos a su muerte.

Para cantar mi mente quiero un verso pagano;
un verso que refleje la cándida tristeza
del azahar, que, trémulo, deshoja su pureza
a las blancas caricias de una tímida mano.

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No amortajad mi cuerpo con el sayal cristiano;
ceñid de rosas blancas mi juvenil cabeza,
y prestadme un sudario digno por su riqueza
de envolver a un fastuoso emperador romano.

¡Que abra la cruz sus brazos en negra catacumba!
Yo amo al sol, luz y vida, y quiero que en mi tumba
brotes, cual dulces versos, las más fragantes flores.

Y que al son de la flauta y del sistro, en la quieta
tarde, las locas vírgenes tejan danzas de amores
en torno de la estatua de su muerto poeta.

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Los jardines de Afrodita (VII)

Este poema de Francisco Villaespesa describe aspectos románticos siempre con el uso del lenguaje elegante característico de sus personalidad que demuestra el nivel de cultura que poesía el escritor.

Enferma de nostalgias, la ardiente cortesana,
al rojizo crepúsculo que incendia el aposento,
su anhelo lanza al aire, como un halcón hambriento,
tras la ideal paloma de una Thule lejana.

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Sueña con las ergástulas de la Roma pagana;
cruzar desnuda el Coso, la cabellera al viento,
y embriagarse de amores en el Circo sangriento
con el vino purpúreo de la vendimia humana.

Sueña… Un león celoso veloz salta a la arena,
ensangrentando el oro de su rubia melena.
Abre las rojas fauces… A la bacante mira,

salta sobre sus pechos, a su cuerpo se abraza…
¡Y ella, mientras la fiera sus carnes despedaza,
los párpados entorna y sonriendo expira!

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Los jardines de Afrodita (XII)

Este último poema de Francisco Villaespesa llega para inspirarnos con sus hermosas palabras, a pesar de ser un texto en el que se plasma la melancolía como centro, logra inspirar a cualquier lector con la elegancia de sus palabras.

¡Alma mía! Soñemos con la estación florida.
Abril, lleno de rosas, a nuestro encuentro avanza…
El Arte será el último refugio de la Vida
cuando ya no tengamos ni en la Vida esperanza.

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No aceptes de otras manos lo que yo pueda darte.
Siembra en tu propia tierra tus futuros laureles…
¡Haz de tus penas mármoles y de tu amor cinceles,
para elevar con ellos un monumento al Arte!

Teje nuestro sudario de mirtos y de flores.
Labremos un sarcófago digno por su riqueza
de encerrar las cenizas de los emperadores.

Y cincela en su lápida nuestra última elegía:
-Aquí yacen dos almas que han muerto de tristeza
llorando las nostalgias de su eterna alegría.

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Francisco Villaespesa fue amigo de Rubén Darío, esta amistad y la popularidad de su obra lo llevaron en sucesivas ocasiones a Hispanoamérica, donde conoció y estableció relación con los principales poetas de las primeras décadas del siglo XX.

Fallece en Madrid un 9 de Abril de 1936, a la edad de 59 años, pero afortunadamente no estuvo solo, se encuentro rodeado de los principales poetas y escritores del momento, Machado, Carrero, Ardavin, Dicenta, o Mendizábal.

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Estos destacado escritores fueron los que propusieron a la Asociación de Escritores y Artistas el derecho de enterrar al poeta en el Panteón de Hombres Ilustres.

No olvides dejar un comentario y contarnos que te ha parecido el artículo dedicado a la vida y obra de Francisco Villaespesa.

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