+5 Poemas de la noche (Por autores famosos)

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¿Cuántas historias no se han desprendido de la noche y sus encantos o su infinita oscuridad? ¿Qués es lo que tiene que atrae o genera temor en las personas? Estos poemas de la noche van a dejarnos una idea más clara acerca de estas interrogantes que siempre han existido y siempre existirán.

La maravillosa vista que nos ofrece la noche reluce con las pequeñas y grandes luces.

Poemas de la noche (Cortos de amor)

Te invitamos a recorrer este pequeño listado de poemas de la noche pensados para que cada lector pueda construir una imagen particular y propia de nuestro hermoso cielo que nos ofrece el día, pero también la noche.

La noche, vieja y mítica, nos arropa para el descanso.

5. (Extracto) La noche (Manuel Gutiérrez Nájera)

La noche nos arropa como una gran cobija, de ella no podemos escapar y ofrece una gran cantidad de vistas y emociones que difícilmente se puedan experimentar durante el día.

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Te pido que me acompañes a ver la descripción que hace Gutiérrez Nájera, en este poema de la noche que traemos para ti.

“La noche no desciende de los cielos,
Es marea profunda y tenebrosa
Que sube de los astros: mirad cómo
Aduéñase primero del abismo
Y se retuerce en sus verdosas aguas.
Sube, en seguida, a los rientes valles,
Y cuando ya domina la planicie,
El sol, convulso, brilla todavía
En la torre del alto campanario
Y en la copa del cedro, en la alquería
Y en la cresta del monte solitario.

Es náufraga la luz: terrible y lenta
Surge la sombra: amedrentada sube
La triste claridad a los tejados,
Al árbol, a los picos elevados,
A la montaña enhiesta y a la nube.
Y cuando, al fin, airosa la tiniebla
La arroja de sus límites postreros,
En pedazos, la luz el cielo puebla
De soles, de planetas y luceros”.

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4. Lied de la noche (Álvaro Mutis)

Tal vez las horas más tardías de la noche, esas previas al amanecer, son solitarias y permiten transitar por la carretera que lleva a la introspección y el análisis personal. Este poema de la noche habla un poco de ello.

Y, de repente,
llega la noche
como un aceite
de silencio y pena.
A su corriente me rindo
armado apenas
con la precaria red
de truncados recuerdos y nostalgias
que siguen insistiendo
en recobrar el perdido
territorio de su reino.
Como ebrios anzuelos
giran en la noche
nombres, quintas,
ciertas esquinas y plazas,
alcobas de la infancia,
rostros del colegio,
potreros, ríos
y muchachas
giran en vano
en el fresco silencio de la noche
y nadie acude a su reclamo.
Quebrantado y vencido
me rescatan los primeros
ruidos del alba,
cotidianos e insípidos
como la rutina de los días
que no serán ya
la febril primavera
que un día nos prometimos.

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3. Noche Estrellada (Vincent Van Gogh)

Una forma particular y determinada por el ingenio magistral de este gran pintor, nos da muestras de lo particular del pensamiento de cada ser y la forma en la que se expresa.

Esta noche estrellada de Van Gogh se traduce en un bello poema de la noche.

Giran las nubes en el cielo ingente
y las estrellas brillan en faroles,
difusas fluyen, arden como soles;
cuidadas por la luna en tez creciente.

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Debajo de las cumbres hay presente
un suburbio aterrado, de las proles,
desolado, vacío; al frente troles
haciendo una fogata oscura, amente.

El fuego es esa llama amenazante
envuelta en las tinieblas de la noche
que turba hasta el más cuerdo en el reflejo.

Excelso es este arte, cual diamante
que primigenio fue carbón, reproche…
de aquella sociedad en el espejo.

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2. Pero en la fría noche (Bertolt Brecht)

En algunas oportunidades la noche es asociada con eventos y emociones que no son agradables.

Estos son los momentos que hacen de nuestro cielo nocturno un cúmulo de experiencias que son relacionadas con sentimientos oscuros. Veamos que nos dice Brecht en sus versos.

Pero ya sólo el hielo, en la fría noche, agrupaba
los cuerpos blanquecinos en el bosque de alisos.
Semidespiertos, escuchaban de noche, no susurros de amor
sino, aislados y pálidos, el aullar de los perros helados.

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Ella se apartó por la noche el pelo de la frente, y se esforzó
por sonreír,
él miró, respirando hondo, mudo, hacia el deslucido cielo.
Y por las noches miraban al suelo cuando sobre ellos
infinitos pájaros de gran tamaño en bandadas procedentes
del Sur se arremolinaban, excitado bullicio.

Sobre ellos cayó una lluvia negra.

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1. En brazos de la noche (Tomás Segovia)

La noche ofrece muchas cosas que están allí para que sean descubiertas.

Lo que intimida de la noche es la soledad que la embarga producto del momento en el que los cuerpos descansan y así, las calles quedan, casi en su totalidad, vacías.

Segovia expresa con buena letra sus pensamientos en torno a este tema.

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Está ya oscurecida la hermosura;
los árboles desnudos
se mecen en la sombra,
y un gran silencio vela suspendido.

En brazos de la noche
se guarda y perpetúa la promesa del día,
la prometida plenitud del día
que cumple en sólo prometerse
un don que nos inclina,
y nos fuerza, y nos basta.

De noche la hermosura a solas habla;
a solas en el aire solo
late oculto el ardor de su promesa
sin cesar renovada.

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Y a través de la noche,
desde el oscuro fondo de su entraña,
nos guía y acompaña
heridos de esperanza, al nuevo día,

nuevamente a cumplir bajo el sol nuevo
su plenitud igual y suficiente
de prometida nuestra sin fin, siempre la misma.

A todas luces la noche es mágica, encantadora, elegante e intrigante, todo lo que atrae en esta vida lo tiene, y te seduce. Conviértela en parte de tu vida.

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