+10 Poemas de Pablo de Rokha ¡Llenos de amor!

51 años hace
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Carlos Ignacio Díaz Loyola, mejor conocido con el seudónimo Pablo de Rokha, fue uno de los grandes poetas chilenos del siglo XX, junto a Gabriela Mistral, Pablo Neruda y Vicente Huidrobo; y por ende el más polémico de su época.

Su verbo, de corte contestatario, cargados de mucha fuerza vislumbra su personalidad y su pensamiento apasionado por el optimismo revolucionario.

Militó en el Partido Comunista y miembro del Movimiento Internacional Anarquista.

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Marcado por las tragedias, la muerte de su esposa, de cáncer (Luisa Anabalón Sanderson poeta quien publicó bajo el nombre de Winnét de Rokha), y de dos sus hijos de forma trágica (Carlos y Pablo).

Al final de su vida convive con ése resentimiento, que lo lleva a recibir el Premio Nacional de Literatura (1965) y expresar las más duras y crudas ideas sobre el significado del galardón, durante el premio.

A la edad de 73 años (1968) el poeta se quitó la vida. Tras su muerte, se publicó Mis grandes poemas: antología, que amplía su primera publicación de 1954.

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Los primeros poemas de Pablo de Rokha fueron publicados en la revista Juventud.

Poemas de Pablo de Rokha

Los poemas de Pablo de Rokha tienen su génesis en el período denominado como: oscuridad entre la expulsión de la escuela y la llegada a Santiago de Chile.

Escribió bajó diferentes seudónimos, sus inicios son rebeldes, contestatarios, incluso, podría decirse que hasta subversivos, sus primeros escritos fueron publicados en los diarios La Razón y La Mañana.

Siempre arraigado a sus raíces chilenas,el poeta Pablo de Rokha, plasma en sus poemas y sus frases, el optimismo revolucionario, también el fervor por el amor.

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El amor hacia la mujer, el sentir social, el dolor por la muerte de su esposa, incluso, sobre recetas de los platos típicos chilenos, y destaca en ellos, los elementos propio de la modernidad.

Los poemas de Pablo de Rokha están inclinados en una primera etapa al Romanticismo

Genio y Figura

Conocido entre su círculo, como el “Amigo de Piedra” -de donde proviene el apellido de su seudónimo-, el poeta Pablo de Rokha, nos impresiona con poemas como Genio y Figura.

Yo soy como el fracaso total del mundo, ¡oh, Pueblos!
El canto frente a frente al mismo Satanás,
dialoga con la ciencia tremenda de los muertos,
y mi dolor chorrea de sangre la ciudad.

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Aún mis días son restos de enormes muebles viejos, anoche “Dios” llevaba
entre mundos que van
así, mi niña, solos, y tú dices: “te quiero”
cuando hablas con “tu” Pablo, sin oírle jamás.

El hombre y la mujer tienen olor a tumba,
El cuerpo se me cae sobre la tierra bruta
Lo mismo que el ataúd rojo del infeliz.

Enemigo total, aúllo por los barrios,
un espanto más bárbaro, más bárbaro, más bárbaro
que el hipo de cien perros botados a morir.

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El viajero de sí mismo

El poeta Pablo de Rokha nos sumerge en un profundo poema sobre el tiempo, el amor, e incluso, la misma poesía, convergen para brindarnos un viaje.

Voy pisando cadáveres de amantes
y viejas tumbas llenas de pasado,
cubierto con cabello horripilante
del gran sepulcro universal tragado.

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Acumulo mi yo exorbitante
y mi ilusión de Dios ensangrentado,
pues soy un espectáculo clamante
y un macho-santo ya desorbitado.

Mi amor te muerde como un perro de oro,
pero te exhibe en sus ancas de oro.
Winett, como una flor de extranjería.

Porque sin ti no hubiera descubierto
como una jarra de agua en el desierto
la mina antigua de mi poesía.

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La forma épica del engaño

Así como el poeta abarca diferentes temáticas, Pablo de Rokha nos estremece con el siguiente poema sobre la pérdida de los valores.

El mundo no lo entiendo, soy yo mismo
las montañas, el mar, la agricultura,
pues mi intuición procrea un magnetismo
entre el paisaje y la literatura.

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Los anchos ríos hondos en mi abismo,
al arrastrar pedazos de locura,
van por adentro del metabolismo,
como el veneno por la mordedura.

Relincha un potro en mi vocabulario,
y antiguas norias dan un son agrario,
como un novillo, a la imagen tallada.

Un gran lagar nacional hierve adentro,
y cuando busco lo inmenso lo encuentro
en la voz popular de tu mirada.

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Nocturno muy obscuro

El poeta Pablo de Rokha nos deleita con el siguiente poema donde lo nocturno converge entre la belleza y la fealdad, a través de un rico vocabulario, donde verso a verso construye un ritual para la temida noche.

La noche inmensa no resuena, estalla
como un bramido colosal, retumba
con un tremendo estruendo de batalla
que saliera de adentro de una tumba.

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Fue un pedazo de espanto que restalla
o una convicción que se derrumba,
una doncella a quien violó un canalla
y una montura en una catacumba.

Calla con un lenguaje de volcanes,
como si un escuadrón de capitanes
galopara en caballos de basalto.

Porque el silencio es tan infinito
tan espantoso y grande como un grito
que cae degollado desde lo alto.

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Autorretrato de adolescencia

El siguiente poema de Pablo de Rokha de género lírico, es totalmente expresivo, donde le aquejan el dolor, la pena, y el desprecio por sí mismo.

Entre serpientes verdes y verbenas,
mi condición de león domesticado
tiene un rumor lacustre de colmenas
y un ladrido de océano quemado.

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Ceñido de fantasmas y cadenas,
soy religión podrida y rey tronchado,
o un castillo feudal cuyas almenas
alzan tu nombre como un pan dorado.

Torres de sangre en campos de batalla,
olor a sol heroico y a metralla,
a espada de nación despavorida.

Se escuchan en mi ser lleno de muertos
y heridos, de cenizas y desiertos,
en donde un gran poeta se suicida.

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A la manera de antaño

Inclinándose más hacia el aspecto fraterno, el siguiente poema de Pablo de Rokha, trata sobre los problemas que afronta el país.

Gran hogar patriarcal lleno de nidos,
de muérdagos y rémoras felices;
un pan de sal para los días idos
y un pan de mar para los días grises.

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La proa afronta contra la ola (heridos),
a los corsarios sobre cien países,
o andamos por la aldea atardecidos
tragando sol o cazando perdices.

Le invade de chacales la retórica,
pero yo echo la orinada histórica
sobre sus catres de metales blandos.

Y aunque toda la horda nos acosa,
medio a medio de los caminos, rosa
de humo y piedra, la tribu está brillando.

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De Dinamo, 1925


Pablo de Rohka

En el proceso de búsqueda nos encontramos con un singular poema de Pablo de Rokha dedicado a sí mismo. Ya habíamos que en muchos de los poemas del chileno encontramos su esencia su ser.

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Yo tengo la palabra agusanada y el corazón lleno de cipreses metafísicos, ciudades, polillas, lamentos y ruidos enormes; la personalidad, colmada de eclipses, aúlla. (Mujer: sacúdeme las hojas marchitas, del pantalón).

Andando, platicando, andando con la tierra por los caminos varios, se me caen los gestos de los bolsillos, —atardeciendo olvidé la lengua en la plaza pública…—, no los recojo y ahí quedan, ahí, ahí, como pájaros muertos en la soledad de los mundos, corrompiéndose; el hombre corriente dice: «son colillas tristes», y pasa.

Como el pelo, me crecen, me duelen las ideas; dolorosa cabellera polvorosa, al contacto triste de lo exterior cruje, orgánica, vibra, tiembla y, cargada de sangre, parece un manojo de acciones irremediables. (Radiogramas y telegramas cruzan los hemisferios de mi fisiología, aullando sucesos, lugares, palabras).

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Ayer me creía muerto; hoy, no afirmo nada, nada, absolutamente nada, y, con el plumero cosmopolita de la angustia, sacudo las telarañas a mi esqueleto sonriéndome en GRIS de las calaveras las paradojas, las apariencias y los pensamientos; cual una culebra de fuego la verdad, la verdad le muerde las costillas al lúgubre Pablo.

Aráñanme los cantos la congoja y el vientre, con las peludas garras siniestras de lo infinito; voy a abortar un mundo; (mis calzoncillos, mis calzoncillos se ríen a carcajadas!..).

Un ataúd azul, y unas canciones sin sentido, intermitentes, guían mis trancos mundiales.

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Y la manta piojenta de la vida me envuelve grotescamente cual la claridad a los ciegos…(Ruido de multitudes, automóviles, muchedumbres, van conmigo; como pájaro solo y loco canta lo absoluto en los álamos negros de tu cabeza, Pablo de Rokha!..). (…Universo, Universo, ¡cómo nos vamos borrando, Universo, tú y yo, SIMULTÁNEAMENTE!..).



Más contenido que te encantará

Círculo

En este grandioso poema de Pablo de Rokha, nos muestra una atmósfera delicada sobre el amor. Es considerado uno de los más románticos, que puso haber escrito.

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Ayer jugaba el mundo como un gato en tu falda;
hoy te lame las finas botitas de paloma;
tienes el corazón poblado de cigarras,
y un parecido a muertas vihuelas desveladas,
gran melancólica.

Posiblemente quepa todo el mar en tus ojos
y quepa todo el sol en tu actitud de acuario;
como un perro amarillo te siguen los otoños,
y, ceñida de dioses fluviales y astronómicos,
eres la eternidad en la gota de espanto.

Tu ilusión se parece a una ciudad antigua,
a las caobas llenas de aroma entristecido,
a las piedras eternas y a las niñas heridas;
un pájaro de agosto se ahoga en tus pupilas,
y, como un traje obscuro, se te cae el delirio.

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Seria como una espada, tienes la gran dulzura
de los viejos y tiernos sonetos del crepúsculo;
tu dignidad pueril arde como las frutas;
tus cantos se parecen a una gran jarra obscura
que se volcase arriba del ideal del mundo.

Tal como las semillas, te desgarraste en hijos,
y, lo mismo que un sueño que se multiplicara,
la carne dolorosa se te llenó de niños;
mujercita de invierno, nublada de suspiros,
la tristeza del sexo te muerde la palabra.

Todo el siglo te envuelve como una echarpe de oro;
y, desde la verdad lluviosa de mi enigma,
entonas la tonada de los últimos novios;
tu arrobamiento errante canta en los matrimonios,
cual una alondra de humo, con las alas ardidas.

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Enterrada en los cubos sellados de la angustia,
como Dios en la negra botella de los cielos,
nieta de hombres, nacida en pueblos de locura,
a tu gran flor herida la acuestas en mi angustia,
debajo de mis sienes aradas de silencio.

Asocio tu figura a las hembras hebreas,
y te veo, mordida de aceites y ciudades,
escribir la amargura de las tierras morenas
en la táctica azul de la gran danza horrenda
con la cuchilla rosa del pie inabordable.

Niña de las historias melancólicas, niña,
niña de las novelas, niña de las tonadas,
tienes un gesto inmóvil de estampa de provincia
en el agua de asombro de la cara perdida
y en los serios cabellos goteados de dramas.

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Estás sobre mi vida de piedra y hierro ardiente,
como la eternidad encima de los muertos,
recuerdo que viniste y has existido siempre,
mujer, mi mujer mía, conjunto de mujeres,
toda la especie humana se lamenta en tus huesos.

Llenas la tierra entera, como un viento rodante,
y tus cabellos huelen a tonada oceánica;
naranjo de los pueblos terrosos y joviales,
tienes la soledad llena de soledades,
y tu corazón tiene la forma de una lágrima.

Semejante a un rebaño de nubes, arrastrando
la cola inmensa y turbia de lo desconocido
tu alma enorme rebasa tus hechos y tus cantos,
y es lo mismo que un viento terrible y milenario
encadenado a una matita de suspiros.

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Te pareces a esas cántaras populares,
tan graciosas y tan modestas de costumbres;
tu aristocracia inmóvil huele a yuyos rurales,
muchacha del país, florida de velámenes,
y la greda morena, triste de aves azules.

Derivas de mineros y de conquistadores,
ancha y violenta gente llevó tu sangre extraña,
y tu abuelo, Domingo Sánderson fue un HOMBRE;
yo los miro y los veo cruzando el horizonte
con tu actitud futura encima de la espalda.

Eres la permanencia de las cosas profundas
y la amada geografía llenando el Occidente;
tus labios y tus pechos son un panal de angustia,
y tu vientre maduro es un racimo de uvas
colgado del parrón colosal de la muerte.

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Ay, amiga, mi amiga, tan amiga mi amiga,
cariñosa, lo mismo que el pan del hombre pobre;
naciste tú llorando y sollozó la vida;
yo te comparo a una cadena de fatigas
hecha para amarrar estrellas en desorden.

Poeta de Provincia

Siendo fiel a su personalidad el poeta Pablo de Rokha,en uno de los poemas que repasan la cruda poesía, que experimenta las desaventuras con su forma particular de ser.

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Parezco un gran murciélago tremendo,
lengua del mundo a una edad remota,
con un balazo en la garganta, ardiendo
y rugiendo de horror la forma ignota.

Provincias de polillas en lo horrendo
que se desangra en lluvias gota a gota,
y es una trial frazada del estruendo
o un piano negro con la lengua rota.

Definitivamente masculino,
me he de encontrar con el puñal talquino
en el desván de las calles malditas.

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Sólo contra la luna, dificulto
que haya un varón en los antiguos cultos
con un cacho de heridas más bonitas.

Viajero de sí mismo

El poema del grandioso poeta chiloeno, Pablo de Rokha nos en un parafraseo destaca la tristeza del pasado y el amor doloroso.

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Voy pisando cadáveres de amantes
y viejas tumbas llenas de pasado,
cubierto con cabello horripilante
del gran sepulcro universal tragado.

Acumulo mi yo exorbitante
y mi ilusión de Dios ensangrentado,
pues soy un espectáculo clamante
y un macho-santo ya desorbitado.

Mi amor te muerde como un perro de oro,
pero te exhibe en sus ancas de oro.
Winett, como una flor de extranjería.

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Porque sin ti no hubiera descubierto
como una jarra de agua en el desierto
la mina antigua de mi poesía.

Frases de Pablo de Rokha

El poeta Pablo de Rokha, publicó 41 libros de poesía y estética; además de diversos textos de variado contenido, y frases singulares que marcaron una época convulsionada en Latinoamérica.

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Igualmente, fue autor de ensayos, artículos periodísticos, discursos políticos, escritos biográficos e ideas.

De acuerdo con Nain Nomez, la obra de Pablo de Rokha, ha sido clasificada en tres períodos: el de inicio, “enfatiza la anarquía romántica, concluyendo en una especie de surrealismo achilenado”.

La segunda etapa que “va de 1930 a 1950 va a dar más importancia a lo político, lo social y lo épico”.

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Y en la última etapa, “se inicia con poemas que presagian la muerte, cantan al dolor y están traspasados de angustia existencia.”

El poeta chileno usó varios seudónimos como Job Díaz, luego “El amigo de Piedra”.

Así como el gran maestro chileno publicó grandes y hermosos poemas, nos trae singulares frases que en definitiva nos nuestra el pensamiento del autor sobre el amor.

Gemido de animal feroz enamorado, este “cantar de cantares” es la eterna canción, la eterna canción que nos enseñó alguien en los primeros tiempos y aún cantamos…

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Y como autor contemporáneo en el arte chileno, refiere palabras para el entendimiento sobre el significado que posee éste en la sociedad.

Hacer arte es hacer lenguaje, amados míos, lenguaje extraño, trunco, espantoso, deforme, dinámico, flexible y claro como un río para aquellos que tienen la luz puesta en sí mismos.

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Así como sus poemas, en sus frases no podía dejar escapar palabras para la mujer. El poeta Pablo de Rokha en la siguiente frase nos deja entrever cómo se ve a la mujer.

Ejemplo de mujer casada, niña de octubre y mariposa, mi corazón
se está incendiando a tus pies.

Al amor como máxima expresión, es la singularidad de la siguiente frase del poeta Pablo de Rokha expresa .

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Soy tuyo entero, encadéname con sollozos y alimenta con besos golosos
al animal feroz que elegiste por amo.

Una bonita comparación con los elementos literarios sobre el amor a la poesía, expresa que su principal alimento es el cultivo, es la referencia para la siguiente frase.

Al poema, como al candado, es menester echarle llave; al poema, como a la flor, o a la mujer, o a la ciudad, que es la entrada del hombre; al poema, como al sexo, o al cielo.

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El poeta Pablo de Rokha nos señala en la siguiente frase sobre el poder de tener la capacidad para retener el tiempo.

Quiero ser simultáneamente sombra y luz, raíz, hoja y fruto,
y condensar inmensamente toda la vida en un minuto.

Dedicado a la música, expone el poeta Pablo de Rokha en la siguiente frase sobre la energía que debe haber entorno a la genialidad de la expresión musical.

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El canto, como el genio, ha de crear atmósfera, temperatura, medida del universo, ambiente, luz, que irradie de soles personales.

Con una particular frase sobre la poesía, el poeta Pablo de Rokha,expresa su sentir de la grandeza que conforman sus palabras convertidas en canciones.

Voy edificando canciones a la manera que grandes ciudades extranjeras…

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El esfuerzo es parte del trabajo y el poeta Pablo de Rokha lo representa con la metáfora del barro, y a las metas, los sueños.

Pero se trabaja exactamente con barro y con sueño…

La compañía sea de quien fuese, está representada en la siguiente frase del poeta Pablo de Rokha,y más que compañía es aquella que permanece.

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Contigo el pánico florece y las tristezas dan frutos dulces.

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