+10 Poemas dedicados a la comida

50 años hace

La comida es un elemento fundamental en la vida de todas las personas. Ella llena de satisfacción, alegría y una sensación de plenitud por ser considerado un placer. En Escribirte queremos incitarte a apreciar los poemas y la comida como parte fundamental del día a día. Ambos alimento para el alma y el cuerpo.

Listado de los Poemas sobre comida mas famosos

¿Alguien podría decir que la comida no es fuente de inspiración? En Escribirte no lo creemos y por eso traemos poemas que te harán desear comer o preparar estos poemas sobre comida que traemos para descontrolar tus sentidos.

La comida resulta tan apetecible al paladar como para escribir de ella, ¿no les parece?

Versos al arroz con pollo (Diaz Valero Alejandro José)

El arroz con pollo es un plato de gran fama que permite tener trozos de pollo, salchichas, costillas e inclusive cochino combinados con un suculento arroz que se llena de los sabores de todos los ingredientes y la sazón del sofrito típico de la comida del sur del continente americano. Vamos a deleitarnos con este poema sobre comida.

Un plato criollo
y muy pintoresco
el arroz con pollo
de los pueblos nuestros.

Con alitas y costillas
muslos y pescuezos
hacían maravillas
tal como les cuento.

En las fiestas de antes
en muchas casas
le echaban guisantes
aceitunas y alcaparras.

Le echaban verduras
bien picaditas
y para más sabrosura
trozos de salchichas.

Ese arroz con pollo
con sabroso esmero
lo comíamos todos
en las fiestas de pueblo.

Arroz con pollo es tradición
y es más exquisito y sencillo
servido en platos de cartón
con dos panecillos.

Un adagio criollo
su fama denota:
“Sí hay arroz con pollo
nadie come caraotas”.

Oda al huevo

Este es un alimento noble con el que se pueden hacer variadas preparaciones de alimentos postres y simplemente comerlo con un trozo de pan al gril con aceite de oliva y ajo. Versátil y bondadoso este poema sobre comida es un elegio al huevo.

Viste de color su casa
según el viento que sople
y nace con la madrugada
dependiendo quién le arrope.

Así, abre su corazón
de mañana, tarde o noche
y se entrega con pasión;
-Su vida es puro derroche-
Se presenta acompañado
a todos abraza y besa
la soledad le entristece
nunca está solo en la mesa.

Siempre hay alguien que le espera
cuando se entrega en el lecho
y luce hermosa bandera
en el centro de su pecho.

No hay nadie mejor que él
barato, bonito y bueno
acaso no adivinaste?
Te hablo del Sr. Don Huevo!

La receta de hoy (Dina Luz Pardo Olaya)

Este poema sobre comida es una muestra de la pasión que desata en la autora la comida, fuente de gratos momentos y de inigualables sabores que permiten compartir con amigos, familiares y seres queridos.

La cocina espera por mí
para hacer contigo mi mejor receta.
He adobado tu piel con dulce fragancia de naranja,
le puse la sazón de mis manos
y a los olivos le extraje su opulento aceite
para que el roce sea fluido, suave, armonioso.

Tras mezclar y entremezclar,
han quedado residuos en mis uñas,
se me empotró algo de ti,
así que lameré uno a uno mis dedos
para que tu amor no sólo me entre
por tus besos, tus caricias y tu sexo.

El vino…
El vino lo caté de tu sonrisa
que me dejó un halo de entrega total,
de una cosecha que hoy ya no existe,
que me embriaga y endulza
al brasearte en tus propios jugos.

Todo estuvo dispuesto.
Te cociné a la temperatura exacta de mi cuerpo,
de mi vientre.
Probé y supe que mi plato es perfecto,
exquisito… para repetir.

Oda a la papa (Pablo Neruda)

Las patatas son un alimento que reconforta, hace que las comidas queden más suntuosas, ricas y deliciosas. A ella podemos aplicarle diferentes ingredientes y especias tendremos un resultado espectacular. Vamos a degustar este poema sobre la comida.

Papa te llamas,
papa y no patata,
no naciste con barba,
no eres castellana:
eres oscura como nuestra piel,
somos americanos,
papa somos indios.

Profunda y suave eres,
pulpa pura, purísima
rosa blanca enterrada,
floreces, allá adentro en la tierra,
en tu lluviosa tierra originaria
en las islas mojadas
de Chile tempestuoso,
en Chiloé marino,
en medio de la esmeralda que abre
su luz verde sobre el austral océano.

Honrada eres
como una mano
que trabaja en la tierra,
familiar eres como una gallina,
compacta como un queso
que la tierra elabora
en sus ubres nutricias,
enemiga del hambre,
en todas las naciones
se enterró tu bandera vencedor.

Y pronto allí
en el frío o en la costa
quemada apareció tu flor anónima
anunciando la espesa y suave
natalidad de tus raíces.

Universal delicia,
no esperabas mi canto,
porque eres sorda y ciega
y enterrada.

Apenas si hablas en el infierno
del aceite o cantas en las freiduras
de los puertos, cerca de las guitarras,
silenciosa, harina de la noche
subterránea,
tesoro interminable de los pueblos.

Oda a la patata frita (Neuda)

Las papas fritas son una delicia de gran simplicidad, pero parecieran reconfortar el paladar de aquellos que las degustan en cualquier lugar. Este poema sobre comida seguro hará que desees llevar a tu boca una papa frita.

Chisporrotea en el aceite
hirviendo la alegría del mundo:
las papas fritas entran en la sartén
como nevadas plumas de cisne matutino
y salen semidoradas
por el crepitante ámbar de las olivas.

El ajo les añade
su terrenal fragancia,
la pimienta, polen que atravesó los arrecifes,
y vestidas de nuevo con traje de marfil,
llenan el plato con la repetición de su abundancia
y su sabrosa sencillez de tierra.

5. Porota española

Los granos, en cualquiera de sus presentaciones, aportan una fuente de nutrientes y proteinas valiosa y económica. Su sabor al guisarlos y colocarles ingredientes (como el chochino) que intensifiquen su gusto los hace suculentos y apetecibles y así lo podemos leer en este poema sobre comida.

No hay nada comparable a los frijoles
en su caldo especioso y reposado
de manteca y tomillo sazonado
derrochando perfume en sus peroles
con pizcas de cebollas y de coles
presas de cerdo y de capón trozado
y todo alegremente rebañado
de envejecidos vinos y de alcoholes.

Nada a esto compite en consistencia
y tan enorme culinario imperio
nos exige respeto y reverencia
de cuchara y trinchante gran misterio
destilado sabor de la sapiencia
sobrehumano y espléndido sahumerio.

Poemas dedicado a alimentos

¿Podrías negarte la posibilidad de saborear ingredientes unidos magistralmente para deleitar paladares? Vamos a repasar estos poemas de alimentos que harán explotar nuestras papilas gustativas.

¡Qué divino es comer, y comer divino también!

Poema a la empanada

Harina de trigo, carnes y vegetales rellenan estas empanadas  que son una delicia horneada y que permiten que nuestros estómagos y corazones se llenen de beneplácito. Encomendemos también a nuestros ojos a leer este poema de alimentos que Escribirte encontró para ti.

Billetera repleta,
patita gorda
de piel blanda y dorada,
luna carnosa.

Overa en bayo claro,
vaquilla echada,
eres del vino tinto
la camarada.

Luciendo tus cachitos
como pezones,
atacas en bandejas
por batallones.

Vienes llena de pino,
cebolla y carne,
con pasas, huevo duro,
y aliño de hambre.

Con el primer mordisco
por una oreja,
se abre tu boca ardiente
como sorpresa.

Te la lleno de pebre
quedas picante
si te beso muy fuerte,
no me reclames.

Busco, loco, en tu vientre,
delicia oscura,
la traición exquisita
de tu aceituna.

Colegiala desnuda,
niña bonita,
si no te hacen al horno
te dejan frita.

Con pino, ave o marisco
queso o cebolla,
piluchita o vestida
con masa de hoja.

Odalisca de campo,
al aire el vientre,
tus amores conmigo
serán tu muerte.

Vino, mordisco y vino,
y otra mascada,
bacanal asesina
que no se acaba.

Y repite el ataque
por andanadas:
Nadie queda con hambre
si hay empanadas.

Poema a los porotos

Granos, granos, granos. ¿A quién no le gustan estos amigos?. Un nuevo poema de alimentos que habla, no de una preparación, sino de su uso, de sus tiempos, de su versatilidad.

Asamblea desnuda
de bañistas rechonchos,
nadando en crema rubia
de triturado choclo.

Llegas en primavera
viajando en plato hondo,
ufana de vapores
hecha menú de fondo.

Impúdicos piluchos,
adanes sin recato,
copulando cebollas
perejil y cilantro,
planeando el abordaje
de la fuente de asado:

¡Ah frescos sinvergüenzas
que se han imaginado!
Retozando entre víboras
de tallarines gordos,
son, porotos con riendas
para apetitos de ogro,
del invierno maltrecho
el rincón más jugoso;
tina de longanizas
que transpiran en rojo.

Si fuese coronado
rey de este Chile hermoso,
príncipe de las chacras,
condottiere de rotos,
blandiría en batalla
un cucharón goloso,
luciendo como enseña
un plato de porotos.

Poema al lomito

Bendita carne que Dios puso a disposición de la raza humana para deleitar su paladar y sentirse regocijado y con el placer del gusto haciendo erupción. Vamos a ver de qué nos habla este poema de alimentos.

Torre del apetito, alto montón
del llamado implacable de la gula;
columna de mascadas que eres cuna,
detro de tu candeal sobrecimiento,
del jugoso edificio de la carne.

En frágil equilibrio te completan
veteando tu color y arquitectura,
la flojera aliñada de la palta,
la circular terraza del tomate
o las mechas doradas del chucrut.

Y llora por ti desde su altura,
en sus lágrimas rubias de la pena,
de lenta y suave lengua que acaricia,
la abundante y casera mayonesa.

Cubriendo tu cabeza lujuriosa
va una boina de pan partida en cuatro,
y vas obeso, orondo como buda
desbordando las mentes y los platos.

Esponja portentosa de sabores
junto a tu rubia hermana la cerveza,
gordo punto final de discusiones,
imbatible castillo culinario,
mesías gastronómico del pobre,
holocausto de paz sobre la mesa,
oración de cuchillo y tenedor.

Como todo lo grande de la tierra
tienes nombre pequeño, casi niño;
chilenazo de la Fuente Alemana,
del Bavaria, del Suiza o de ” picadas”
que se transan secretas por el barrio.

atentado mortal a la salud,
pecado de adicción, cuasidelito,
vórtice de mi lengua y de mis dientes,
himno a chile, seráfico Lomito.

Poema a los tallarines

De la pasta podrían salir los poemas de alimentos más galardonados del mundo. Es un alimento que viene de Italia, un lugar lleno de romance e historias helénicas que desbordan amor, pasión, lucha. Pero la pasta, ella desata el amor en el alto vientre de millones de personas alrededor del globo terráqueo.

Doradas cintas, muertas en combate,
a manos del aceite y agua hervida,
sobrenadando en carne diluida,
y sangre de pletórico tomate.

Desbordando en aroma el azafate,
a orégano y albahaca y a tomillo,
adoquinado en carne de novillo,
morrón y parmesano por remate.

Sorbiendo y paladeando sin recato,
desenrollo alargados mandarines,
que causan la locura de mi olfato.
Epítome de gula y de festines,
Ensangrentados nudos en mi plato,
jugosos y ensalsados tallarines.

La comida definitivamente es un medio para reunirse con familiares, amistades y seres queridos, conversar y pasar un rato agradable entre risas y el placer de los alimentos y así lo hemos podido observar en esta antología de poemas sobre comida.

Escribirte siempre piensa en ti y queremos saber tu opinión de los poemas que desarrollamos para ti. Coménta y danos tus sugerencias.