+15 Poemas gay ¡Escritos por autores famosos!

50 años hace

La homosexualidad siempre ha formado parte de la historia humana. El amor no tiene distingo de sexo y es por ello que, sin importar el género, estamos llamados a responder ante él.

Muchos poetas a lo largo de la historia han sido homosexuales y esto, en tiempos pasados, ha representado un punto de inflexión es sus vidas. Vamos a deleitarnos con algunas de las poetas homosexuales más relevantes de la historia con esta selección de poemas gay.

Poemas gay ¡Ideales para dedicar!

Los poemas gay que Escribirte trae son una compilación de poesía escrita por grandes exponentes cuya sexualidad no encajó con los estándares de la sociedad. ¡Revisemos!

El amor de dos puede ser de dos iguales.

Federico García Lorca

En los últimos años de vida de este poeta, construyó una relación con Rafael Rodríguez Rapún, quién logró calar en el corazón del autor y, se cree, que fue la inspiración para la obra Sonetos del amor oscuro, publicada de manera póstuma.

“Me acuerdo muchísimo de ti. Dejar de ver a una persona con la que ha estado uno pasando, durante meses, todas las horas del día es muy fuerte para olvidarlo. Máxime si hacia esa persona se siente uno atraído tan poderosamente como yo hacia ti”, con estas palabras de García Lorca para Rodríguez Rapún, repasemos algunos poemas gay de este autor.

Canción del mariquita

Federico García Lorca fue fusilado en España al regresar de un viaje. Su crimen, ser homosexual. Aún su cuerpo reposa en una fosa común en algún lugar de España. Revisemos este poema gay del inolvidable García Lorca.

El mariquita se peina
en su peinador de seda.
Los vecinos se sonríen
en sus ventanas postreras.

El mariquita organiza
los bucles de su cabeza.
Por los patios gritan loros,
surtidores y planetas.

El mariquita se adorna
con un jazmín sinvergüenza.
La tarde se pone extraña
de peines y enredaderas.

El escándalo temblaba
rayado como una cebra.
¡Los mariquitas del Sur,
cantan en las azoteas!

El amor duerme en el pecho del poeta

Exudan amor las letras de este poema gay. Pertenece a Sonetos del amor oscuro, serie que causó un gran revuelo por su evidente tendencia a la homosexualidad.

Tú nunca entenderás lo que te quiero
porque duermes en mí y estás dormido.
Yo te oculto llorando, perseguido
por una voz de penetrante acero.

Norma que agita igual carne y lucero
traspasa ya mi pecho dolorido
y las turbias palabras han mordido
las alas de tu espíritu severo.

Grupo de gente salta en los jardines
esperando tu cuerpo y mi agonía
en caballos de luz y verdes crines.

Pero sigue durmiendo, vida mía.
Oye mi sangre rota en los violines.
¡Mira que nos acechan todavía!

Noche del amor insomne

Claramente son letras sentidas las que plasma Lorca en este poema gay que habla del amor y de la necesidad de la compañía, del equilibrio que existe en esa relación y de las acciones armoniosas de ambos.

Noche arriba los dos con luna llena,
yo me puse a llorar y tú reías.
Tu desdén era un dios, las quejas mías
momentos y palomas en cadena
Noche abajo los dos. Cristal de pena,
llorabas tú por hondas lejanías.

Mi dolor era un grupo de agonías
sobre tu débil corazón de arena.
La aurora nos unió sobre la cama,
las bocas puestas sobre el chorro helado
de una sangre sin fin que se derrama.

Y el sol entró por el balcón cerrado
y el coral de la vida abrió su rama
sobre mi corazón amortajado.

Oda a Walt Whitman

Lorca en este poema gay alaba a otro poeta homosexual, Whitman, quien tuvo que luchar de igual forma para que su obra no fuera mal vista ante la sociedad de la época. Con esta Oda, podemos apreciar la calidad de la pluma del autor.

Ni un solo momento, viejo hermoso Walt Whitman,
he dejado de ver tu barba llena de mariposas,
ni tus hombros de pana gastados por la luna,
ni tus muslos de Apolo virginal,
ni tu voz como una columna de ceniza;

anciano hermoso como la niebla
que gemías igual que un pájaro
con el sexo atravesado por una aguja,
enemigo del sátiro,
enemigo de la vid
y amante de los cuerpos bajo la burda tela.

Ni un solo momento, hermosura viril
que en montes de carbón, anuncios y ferrocarriles,
soñabas ser un río y dormir como un río
con aquel camarada que pondría en tu pecho
un pequeño dolor de ignorante leopardo.

Óscar Wilde

Para 1900 Oscar Wilde había fallecido, no sin antes haber cumplido dos años de cárcel en Inglaterra por un crimen calificado “indecencia grave”. Este agravio a la sociedad fue denunciado por el Marqués de Queenberry, padre del joven aristócrata lord Albert Douglas, con quien Wilde mantenía una relación amorosa.

Durante el juicio, y en su defenza, Óscar Wilde expresó que su amor era “la más bella y noble forma de afecto”. Chequeemos algunos poemas de este autor gay.

Su voz

Un poema gay cargado de amor, un amor exuberante, cándido, fuerte. Un amor eterno.

La intrépida abeja vaga de rama en rama,
Con su hirsuto abrigo y ligeras alas,
Ahora sobre el pétalo del lirio,
Ahora balanceándose en un jacinto,
En torno a él:
Estaba cerca el amor; y fue aquí, supongo,
Donde realicé mi voto.

Juré que dos almas deberían ser una,
Mientras las gaviotas amen el mar,
Mientras los girasoles amen el sol.
Será, dije, nuestra eternidad,
Tuya y mía.
Querida amiga, aquellos tiempos se han ido,
La red del Amor se ha cerrado.

Mira hacia arriba, donde los álamos
Danzan y danzan en el aire del estío,
Aquí en el valle, la brisa nunca
Agita los frutos, pero allí
Los grandes vientos soplan,
Y desde el susurro místico del mar
Arriban las olas que acarician la costa.

Mira hacia arriba, donde gritan las níveas gaviotas,
¿Qué pueden contemplar qué nosotros no vemos?
¿Acaso una estrella? ¿O quizás la lámpara que ruge
En algún lejano y perdido buque?
¡Ah, puede ser!
¡Hemos vivido en una tierra de sueños!
Y que triste parece.

Mi Vida, no queda nada por decir,
Salvo esto: el amor nunca se pierde,
El filo del invierno desgarra el pecho de mayo,
Y sus rosas carmesí brotan quebrando el hielo.
Los navíos de la tempestad
En alguna bahía encontrarán su muelle,
Así como nosotros deberíamos hacerlo.

Y no queda nada por hacer
Salvo besarnos una vez más, y partir.
No, no hay nada que debamos lamentar,
Yo tengo mi belleza, y tu el arte.
No, que nunca comience,
Un mundo no es suficiente
Para dos como tú y yo.

Flores de amor (extracto)

Este bello extracto del poema flores de amor, explica que aún cuando su pluma habla por él mismo, considera que sus mayores logros los obtuvo en el amor. Este poema gay es digo de ser dedicado por aquellos de cuyas manos se vierten hermosas letras.

He elegido, he vivido mis poemas y,
aunque la juventud se fuera en días perdidos,
hallé mejor la corona de mirto del amante
que la de laurel del poeta.

A mi mujer

En este poema gay de la pluma destacada de Wilde, vemos las palabras hermosas que, pese a su preferencia sexual, le escribió a quien fué su esposa, una persona que, deja ver en estas letras, le conoce y entiende.

No puedo escribir majestuoso proemio
como preludio a mi canción,
de poeta a poema,
me atrevería a decir.

Pues si de estos pétalos caídos
uno te pareciera bello,
irá el amor por el aire
hasta detenerse en tu cabello.

Y cuando el viento e invierno endurezcan
toda la tierra sin amor,
dirá un susurro algo del jardín
y tú lo entenderás.

Mi voz

Unas palabras llenas de tristeza, de dolor y de decepción nos muestra el autor con este poema gay que destaca la pesadumbre y la melancolía que embargan al poeta.

En este mundo inquieto, moderno, apresurado,
tomamos todo aquello que nuestro corazón deseaba -tú y yo,
y ahora las velas blancas de nuestro barco están arriadas
y agotada la carga del navío.

Por ello, prematuras, empalidecen mis mejillas,
pues el llorar es mi contento huido
y el dolor ha apagado el rosa de mi boca
y la ruina corre las cortinas de mi lecho.

Pero toda esta vida atiborrada ha sido para ti
solamente una lira, un laúd, el encanto sutil
del violoncello, la música del mar
que duerme, mímico eco, en su concha marina.

Poemas de amor gay ¡Perfectos para novio o novia!

Revisemos los poemas gay más tiernos, amoros, delicados y hermosos que llenan el alma e inspiran a querer.

Y siendo de dos, el amor puede traspasar fronteras.

Jacinto Benavente

Un poeta de gran trayectoria y pluma grata. Tuvo una vida llena de éxito y nunca ocultó su homosexualidad. Ramón Gómez de la Serna llegó a llamarle “Flordeliseado Pirrimplinplin” tratando de marginarlo y humillarlo.

Los tratos homofóbicos a los cuales tuvo que someterse fueron amplios entre ellos destaca el comentario del periodista José María Carretero, quien le dijo al toparse en la calle con él: “yo no cedo el paso a maricones”, a lo que Benavente contestó categórico “pues yo sí” y se bajó de la acera para darle paso a Carretero.

Quien retiene el amor cuando se aleja

Este poema gay nos invita a cosechar y mantener el amor, a no dejarlo morir y, si ha de fallecer, que lo haga en el mejor de los momentos y no cuando, en el ocaso de sus días, está inexistente en uno o en ambos.

Tanto es mi amor, por todos mis amores,
que en el jardín de la existencia mía
a verlas marchitarse día a día
preferí siempre deshojar sus flores.

Cuanto más encendidos sus colores
mueran en su triunfante lozanía,
más triste que la muerte es la agonía
de un amor entre dudas y temores.

Triste fin de un amor, cuando engañoso
quiere fingir que a su pesar nos deja,
y más ofende, cuanto más piadoso.

¿Y qué logrará la importuna queja
del ofendido corazón celoso?
¡Quién retiene al amor cuando se aleja!

Poema dedicado a unos marineros

Un poema gay de principio a fin. Poema que propone un amor sin fronteras, sin distingo, sin pesares.

Tienes ojos marineros,
marinero es su color,
esmeraldas y zafiros,
celos y esperanzas son,
entre verdes y entre azules,
color de mar y de amor.

Mar adentro de tus ojos
ha entrado mi corazón,
mar adentro en tu mirada
quisiera perderme yo,
marinero de mi vida,
marinero de mi amor.

Un ídolo

Un poema gay desbordado de querencia, de adoración, de esplendor. Vamos a examinarlo.

¡Bella forma gentil, idolatrada;
no animes de tu cuerpo la escultura
con el fuego de un alma enamorada!
¡Forma ideal, de lo ideal pagano!
pues que la forma es sólo tu hermosura,
y no es divino en ti sino lo humano.

Mi alma que a los sentidos se avasalla,
a ti se rinde con delirio insano;
y este amor desbordado que en mí estalla,
vivirá de sí mismo y tu belleza.
No muestres, pues, de tu alma la bajeza;
yo amaré por los dos. Tú, besa y calla.

Luis Cernuda

Fue un poeta destacado de la Generación del 27. Gustavo Adolfo Bécquer fue una enorme inspiración para él. La homosexualidad de Cernuda fue, y es, bien conocida entre las masas. Un poeta que trasmite con absoluta nitidez su visión a través de sus poemas.

La relación más conocida y que se prolongó por cerca o más de un año, fue con el actor Serafín Ferro. “Cernuda nunca se jactó de ser homosexual, pero tampoco lo escondió a partir de 1930. A Luis Cernuda le gustaron los muchachos y los hombre jóvenes…El coruñés Serafín Ferro —uno los grandes y malacabados amores de Cernuda, el que dio origen, al concluirse, el libro de 1934 “Donde habite el olvido”— debía de tener, según quienes le conocieron cuando estaba con Luis, 21 o 22”, explica Luis Antonio de Villena en referencia a la relación de Cernuda y Ferro.

Admiremos algunos poemas gay del autor.

Si el hombre pudiera decir lo que ama

El estilo poético de este autor carece de elaboradas elucubraciones que impidan al lector entender su cometido.  Cernuda en este poema gay habla del amor, el genuino, el intenso y el que cada persona debe llegar a conocer.

Si el hombre pudiera decir lo que ama,
si el hombre pudiera levantar su amor por el cielo
como una nube en la luz;
si como muros que se derrumban,
para saludar la verdad erguida en medio,
pudiera derrumbar su cuerpo,
dejando sólo la verdad de su amor,
la verdad de sí mismo,
que no se llama gloria, fortuna o ambición,
sino amor o deseo,
yo sería aquel que imaginaba;
aquel que con su lengua, sus ojos y sus manos
proclama ante los hombres la verdad ignorada,
la verdad de su amor verdadero.

Libertad no conozco sino la libertad de estar preso en alguien
cuyo nombre no puedo oír sin escalofrío;
alguien por quien me olvido de esta existencia mezquina
por quien el día y la noche son para mí lo que quiera,
y mi cuerpo y espíritu flotan en su cuerpo y espíritu
como leños perdidos que el mar anega o levanta
libremente, con la libertad del amor,
la única libertad que me exalta,
la única libertad por que muero.
Tú justificas mi existencia:
si no te conozco, no he vivido;
si muero sin conocerte, no muero, porque no he vivido.

Quisiera estar solo en el sur

Un hermoso poema gay que habla del anhelo de estar en un lugar, lo describe, lo convierte en inmortal con estas hermosas palabras.

Quizá mis lentos ojos no verán más el sur
de ligeros paisajes dormidos en el aire,
con cuerpos a la sombra de ramas como flores
o huyendo en un galope de caballos furiosos.

El sur es un desierto que llora mientras canta,
y esa voz no se extingue como pájaro muerto;
hacia el mar encamina sus deseos amargos
abriendo un eco débil que vive lentamente.

En el sur tan distante quiero estar confundido.
La lluvia allí no es más que una rosa entreabierta;
su niebla misma ríe, risa blanca en el viento.
Su oscuridad, su luz son bellezas iguales.

El viento y el alma

Pareciera que en un primer momento el autor habla del viento, pero en realidad habla de la añoranza de una persona que hizo ruido y creó melodías en sus días en un tiempo pasado. Este poema gay es digno de ser dedicado a quien fuere importante en nuestras vidas.

Con tal vehemencia el viento
viene del mar, que sus sones
elementales contagian
el silencio de la noche.

Solo en tu cama le escuchas
insistente en los cristales
tocar, llorando y llamando
como perdido sin nadie.

Mas no es él quien en desvelo
te tiene, sino otra fuerza
de que tu cuerpo es hoy cárcel,
fue viento libre, y recuerda.

Contigo

Unas letras preciosas expone Cernuda en este poema gay que invita a querer, a sonrosarse con un afecto, a hacerlo propio y construir con él la buenaventura del amor.

¿Mi tierra?
Mi tierra eres tú.

¿Mi gente?
Mi gente eres tú.

El destierro y la muerte
para mi están adonde
no estés tú.

¿Y mi vida?
Dime, mi vida,
¿qué es, si no eres tú?

En esta selección de poemas de Escribirte, hablamos de los poemas gay que no necesariamente contenían insinuaciones o afirmaciones de este tipo, sino que venían de grandes autores de la historia quienes fueron humillados y vejados por querer y amar fuera de los lineamientos que exige la sociedad. Sus plumas serán eternas y su poesía perpetua.

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